La carrera por la presidencia de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) entró en tierra derecha. El 17 de diciembre, Susana Jiménez concluirá su período al frente de la multigremial y ese mismo día se elegirá a quien la sucederá durante los próximos dos años.
La presidencia se disputa en dupla: un presidente y un vicepresidente que, por lo general, provienen de ramas distintas, una fórmula que históricamente ha favorecido la búsqueda de consensos. Esta vez, sin embargo, el panorama es distinto.
Tres candidatos ya hicieron públicas sus aspiraciones -Richard von Appen, Antonio Walker y Félix de Vicente- y podría sumarse un cuarto, proveniente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), abriendo una competencia que amenaza con convertirse en una de las más disputadas de los últimos años.
Los competidores
Quien aceleró la carrera fue Richard von Appen, presidente de Ultramar y expresidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa). El 3 de septiembre tomó la iniciativa e hizo públicas sus intenciones de competir por la presidencia de la multigremial, sorprendiendo incluso a su propio gremio.
Una semana antes, había enviado una carta a la titular de la Sofofa, Rosario Navarro, para solicitar su respaldo. La rama terminó apoyándolo -en parte, por el rol protagónico que él ha tenido en esa entidad en los últimos años-, aunque su decisión de adelantarse a las conversaciones internas e iniciar una carrera en solitario no cayó bien.
En el empresariado reconocen que, si bien Von Appen cuenta con una cierta base de apoyo, enfrenta un obstáculo importante: Susana Jiménez, la actual presidenta de la CPC, también proviene de la Sofofa, lo que dificulta que la organización vuelva a encabezar la multigremial por dos períodos consecutivos.
El segundo en anunciar su candidatura -el 28 de septiembre- fue el exministro de Agricultura y actual presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker. Este empresario es hermano de los exsenadores Ignacio y Patricio Walker, y del actual miembro de la Cámara Alta, Matías Walker.
Su nombre venía dando vueltas hace un buen tiempo como la carta de este gremio para presidir la CPC. Sus 40 años de trayectoria empresarial agrícola, sumados a otros 35 en el mundo gremial, lo convertían en un candidato potente y con posibilidades reales de conseguir apoyo transversal. Hoy, varios miembros de los gremios miran con buenos ojos su candidatura.
El tercer y último empresario en manifestar públicamente su intención de liderar la CPC fue el exministro de Economía de Sebastián Piñera, Félix de Vicente. El domingo pasado, el vicepresidente del banco Santander anunció en El Mercurio que iría por la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF).
Su carrera tomó forma hace dos meses, luego de que un empresario lo llamara para tantearlo, a lo que él respondió afirmativamente. Su trayectoria empresarial como dueño de Kitchen Center y su participación en negocios mineros, de cementerios y otros, lo instalan en buena posición. Uno de sus aliados más cercanos es Alfredo Moreno, expresidente de la CPC, quien fue su jefe en la Editorial Santiago y Telemercados Europa, y con quien hoy comparte la empresa de Helicópteros Rotortec.
La incógnita: ¿un cuarto candidato?
Von Appen, Walker y De Vicente representarán a tres de los seis gremios que integran la CPC. ¿Qué pasa, entonces, con los otros tres?
De acuerdo con fuentes al interior de la Cámara de Comercio (CNC) y de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), estas dos instituciones no presentarán cartas para dirigir la multigremial y, por consiguiente, apoyarán a alguno de los candidatos de las otras ramas. Pero el caso de la Cámara de la Construcción (CChC) es distinto.
Según comentan en esta entidad, hay intención de llevar una carta propia debido a la importancia del sector de la construcción en la reactivación de la economía chilena, lo que podría transformarse en un buen argumento para buscar un mayor protagonismo.
La decisión, agregan, dependería del expresidente de la CChC, Patricio Donoso, a quien varios dirigentes buscan impulsarlo como candidato. Él, no obstante, no estaría del todo convencido. En la rama explican que el próximo miércoles se realizará una reunión clave para tomar una decisión al respecto.
Donoso y el resto de los nombres que han surgido en la carrera tienen hasta el 2 de diciembre para inscribirse como competidores por la presidencia de la mltigremial. Si alguno de ellos decidiera desistir, podría negociar una vicepresidencia y asegurar así la representación de su gremio en la directiva.
Pero, por ahora, el escenario sigue abierto.
Walker y De Vicente en la “pole position”
De acuerdo con distintas fuentes del empresariado, quienes corren con ventaja son Antonio Walker y Félix de Vicente. Estos dos candidatos se conocen hace años; estrecharon lazos en 2008, cuando ambos decidieron tomarse un sabático en San Diego, Estados Unidos.
A Walker le juega a favor su trayectoria gremial, una credencial que, según coinciden distintas fuentes, resulta casi indispensable para llegar a la presidencia de la CPC. “Estoy muy motivado con la idea de aportar en un momento en que Chile necesita crecer, recuperar empleo, inversión y confianza. Siempre he sido articulador, conciliador, componedor, y no tengo prejuicios políticos”, señala a DF MAS.
“Me gustaría que el ciudadano de a pie recupere la confianza en los empresarios, porque somos el principal empleador de Chile”, agrega.
En las últimas semanas, Walker ha desplegado una intensa campaña para sumar respaldos, reuniéndose con los presidentes de las seis ramas de la CPC. Parte de sus argumentos para aunar apoyo tiene que ver con la importancia del sector agrícola en estos momentos, ante la llegada del fenómeno de El Niño.
De Vicente, por su parte, no cuenta con una trayectoria gremial tan extensa. Pero tiene otros factores a su favor. En los casi 90 años de historia de la CPC, sólo un representante de la banca ha ocupado la presidencia: Hernán Sommerville, entre 2004 y 2006.
Su candidatura, además, coincide con un momento en que la reforma al mercado de capitales -conocida como MK4- está en discusión, lo que podría dar mayor protagonismo al sector financiero.
Y aunque llega a la contienda como la carta de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF), su recorrido empresarial no se limita a ese ámbito: ha estado vinculado también al comercio, la minería y la industria. Esa diversidad podría ayudarlo a tender puentes entre distintas ramas y ampliar su base de apoyo.
“Antonio Walker es una tremenda persona, súper honesto, muy calmado. Y yo soy una persona distinta, más acelerado y creo que soy más amplio de conocimiento en temas distintos a lo que es la agricultura. Toda la vida he estado ligado con sectores como el mercado capital, la minería o la construcción”, señala De Vicente a DF MAS, sobre sus diferencias con Walker.
El exministro está ahora en China, pero a su regreso -la próxima semana- se reunirá con el presidente de la ABIF, José Manuel Mena, para delinear su estrategia.
Von Appen, en tanto, ya se ha reunido con varios consejeros. Quienes lo conocen lo describen como “un tipo recto”, aunque obstinado.
En conversación con DF MAS señala que una de sus ventajas es que tiene más de 15 años de vida gremial, lo que lo ayudaría a conseguir respaldos. Dice, además, que está dando la pelea con sus ideas, empujando la necesidad de tener un proyecto país de aquí a 30 años, con medidas concretas que trasciendan a los gobiernos.
Entre los dirigentes gremiales, varios recuerdan que en 2021 Von Appen también se adelantó al anunciar su candidatura a la presidencia de la Sofofa, lo que terminó por bloquearle el camino a otros posibles competidores. En esa ocasión, la estrategia le dio resultado. Esta vez, en cambio, el escenario es más adverso: algunos miembros del empresariado dan por prácticamente descartadas sus opciones.
Consultado por la posibilidad de retirarse de la carrera en caso de no conseguir los apoyos suficientes, el presidente de Ultramar señala: “Mi idea es participar hasta el final y la razón es que creo mucho en las ideas que estoy defendiendo. No le tengo temor a la competencia, al contrario, es algo positivo”.
¿Quiénes deciden?
La elección se realizará el 17 de diciembre. En total, son 77 los votos en juego y quien obtenga la mayor cantidad se quedará con la presidencia de la multigremial.
El universo de votantes se divide en tres grupos. Primero, están los presidentes de las seis ramas que integran la CPC, más la actual presidenta de la confederación y su vicepresidente: ocho votos en total. A ellos se suman los 10 consejeros de cada una de las seis ramas que votan en bloque, lo que agrega otros 60 votos. Con eso, la cuenta llega a 68.
Los nueve votos restantes corresponden a expresidentes de la CPC que están habilitados para participar en la elección: Juan Sutil, Juan Claro, Ricardo Mewes, Alberto Salas, Alfredo Moreno, Lorenzo Constans, Andrés Santa Cruz, Hernán Sommerville y Rafael Guilisasti.
Así se completa el total de 77 votos que definirán quién encabezará la CPC durante el próximo período.
Los expresidentes de la CPC tienen libertad para votar por quien estimen conveniente, sin que necesariamente deban alinearse con la postura del gremio al que pertenecen. Aunque todavía no está claro cómo se distribuirán sus preferencias, algunas comienzan a transparentarse.
“Hoy día hay tres excelentes candidatos, pero mi candidato es Antonio Walker porque creo que en su persona uno logra reunir una visión país, de lo que se debe hacer para que las empresas puedan seguir creciendo y desarrollándose, y se permita que el empleo vuelva a crecer. Y Walker reúne esas condiciones”, señala Andrés Santa Cruz a DF Mas.
Vicepresidencia: la cartita bajo la manga
Con una elección tan abierta como esta, lo más probable es que las ramas que no lleven a un competidor son las que terminarán definiendo al ganador. Así, el comercio y la minería son las que, hasta el momento, podrían mover el tablero.
Sin embargo, varios expresidentes de la CPC y miembros de los gremios están apostando a que lleguen máximo dos candidatos a la papeleta o, en el mejor de los casos, se termine decidiendo a uno de consenso.
“A mí me encantaría que los gremios se alinearan detrás de una sola persona”, señala a DF MAS Ricardo Mewes.
“Estoy francamente preocupado; sobre todo me inquieta la tasa de desempleo, el bajo rendimiento, el poco movimiento en la economía. Si no viene alguien que haga gestión y que no sea obsecuente con el Gobierno, no vamos a solucionar los problemas que tenemos hoy día”, agrega.
En esto puede ser clave el vicepresidente con que se presenten los postulantes. Walker ha manifestado que quiere ponerse de acuerdo con las ramas y que ellos le digan a quién quieren para ese cargo. En el caso de los otros competidores, señalan que las conversaciones son aún incipientes. Pero, en cualquier caso, el compañero o compañera de lista puede ser una buena movida estratégica para ampliar apoyos.
Esto, pese a que en la última reunión de expresidentes de la CPC se abordó la posibilidad de reformar los estatutos para eliminar la vicepresidencia, por considerar que el cargo tiene un papel poco relevante. En esa misma cita también se evaluó la opción de permitir que el presidente de la multigremial renueve su mandato por otros dos años, extendiéndolo a un total de cuatro.
Pero esa discusión todavía tiene camino por delante.
¿Cómo se ha distribuido históricamente la presidencia de la CPC?
Desde su nacimiento, en 1933, la CPC ha tenido 27 presidentes: la Sofofa lidera con 10 períodos, seguida por la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), con siete, y la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), con cuatro. La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) ha encabezado la CPC en tres ocasiones, mientras que la Cámara Nacional de Comercio (CNC) y la banca lo han hecho una vez cada una.