La marca Boberck es un emblema del retail en la Región de Los Lagos. El acrónimo está formado por los apellidos de Federico Bórquez y Juana Becker, el matrimonio de Chiloé que tras un viaje a Nueva York, a principio de los años ’80, se inspiró en la famosa cadena Macy's para construir en un edificio de cuatro pisos la primera tienda por departamentos de Castro.
Y una década después sorprendieron a los habitantes de Puerto Montt con una tienda de siete pisos equipada con el primer ascensor panorámico de la ciudad. Su expansión continuó luego hasta Santiago y en 2017 incluso instalaron una filial internacional en Seattle, EEUU, enfocada en el comercio online.
El avance perdió fuerza con la pandemia, y el negocio de retail inició un proceso de ajuste, pero con sus operaciones comerciales ya optimizadas, la familia ahora resolvió rentabilizar sus activos y diversificar sus fuentes de ingreso entrando a un nuevo sector: el desarrollo inmobiliario.
Cartera inmobiliaria
En conversación con DF Regiones, el director legal y socio de la firma, Sebastián Bórquez, explica que cuentan con un plan de inversión en torno a los US$ 3 millones para ejecutar una cartera de iniciativas residenciales y comerciales con varias aperturas durante 2028.
El primer desarrollo en marcha es " Chiloé Lands", una parcelación residencial en el sector rural de Quinched, comuna de Chonchi. El proyecto ha capturado plusvalía por su conexión directa con las obras del nuevo bypass de Castro-Chonchi.
A ello se suman dos iniciativas en Puerto Montt. En calle Seminario, la compañía proyecta el lanzamiento de un edificio residencial con placa comercial integrada.
En paralelo, preparan la reconversión de su activo más emblemático: el edificio de siete niveles ubicado en calle Antonio Varas, de Puerto Montt. "Hoy la tienda puede operar de forma óptima utilizando solo dos niveles. El plan es reconvertir los pisos superiores hacia oficinas o uso habitacional. Se trata de uno de los proyectos más relevantes en financiamiento de cara a 2027", detalla Bórquez, precisando que se encuentran en negociaciones para sumar un socio de capital a esta iniciativa.
Ciclo de ida y vuelta
Los orígenes de Boberck se remontan a 1970 en la comuna de Chonchi, cuando el matrimonio Bórquez Becker abrió una pequeña tienda de vestuario, calzado y telas bajo el nombre de "La Polar". Tras trasladarse a Castro en 1973 y abrir nuevas sucursales, en 1980 la cadena dio un salto e introdujo el concepto de tienda por departamentos en el sur del país con un local de más de 1.000 metros cuadrados en la capital provincial. Fue ahí cuando pasó a llamarse Boberck.
Tras el repentino fallecimiento de Federico Bórquez, en abril de 1993, y rechazando los consejos externos de liquidar, Juana Becker asumió el mando junto a sus hijos Verónica, Mauricio y Sebastián.
Entre 2003 llegaron a Santiago con una tienda en Providencia y la representación exclusiva de la firma alemana de alta gama Christ. La marca Boberck desembarcó oficialmente en la capital en 2010 con un modelo de tiendas integradas, llegando a operar cuatro sucursales en la Región Metropolitana. Pero las restricciones sanitarias y los cambios en el consumo durante la pandemia llevaron a la empresa familiar a replantear su escala. La compañía finalmente decidió cerrar su centro de distribución en Seattle y los locales que arrendaba en Santiago, concentrándose únicamente en sus tres inmuebles propios, en Las Condes, Castro y Puerto Montt.
El nuevo esquema dejó atrás el formato de multitienda para enfocarse en salas de venta más dinámicas, de entre 150 y 200 metros cuadrados, gestionadas por equipos reducidos y con una rotación mensual de inventario. En paralelo, el gobierno corporativo distribuyó sus funciones: mientras Juana Becker continúa en la mesa directiva, Verónica lidera las operaciones en el sur, Mauricio supervisa la gestión comercial en Santiago y Sebastián encabeza los asuntos legales y financieros.
Nuevo esquema
El nuevo plan estratégico de Boberck busca mantener un balance entre el negocio inmobiliario y el retail. En este último frente, la meta es pasar de las tres tiendas actuales a una red de 10 sucursales bajo el formato optimizado en un plazo de cinco años, además de consolidar su canal digital, que actualmente representa entre 7% y 9% de las ventas totales.
A la par, la firma proyecta seguir expandiendo su presencia en Mercado Público. Proveedores del Estado desde 1997, la línea corporativa de vestuario institucional y equipamiento les ha permitido sostener incrementos anuales continuos de entre 2% y 3% abasteciendo a reparticiones como Conaf y Serviu. Para el ejercicio en curso, la administración proyecta un crecimiento consolidado en sus ventas de entre 4% y 5%.