Enel Generación Chile inició una nueva apertura parcial de las compuertas de vertimiento de los Embalses Ralco y Pangue, ubicados en la cuenca superior del río Biobío. Se trata de una acción preventiva que busca mantener las infraestructuras dentro del nivel máximo autorizado, según las condiciones de generación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
Los embalses Ralco y Pangue están ubicados en la comuna cordillerana de Alto Biobío. En el caso del primero, se alimenta de los ríos Biobío, Lomín, Villucura y Lolco y posee una capacidad máxima de almacenamiento de 1.222 millones de metros cúbicos. Pangue en tanto, se abastece de los caudales del río Pangue y del Biobío y posee una capacida de almacenamiento 83 millones de metros cúbicos. El vertimiento controlado permite gestionar esos volumenes que, por las condiciones meteorológicas de lluvia e isoterma alta, han aumentado.
A raíz de que las mionabras podrián alterar el volumen de agua del río Biobío en su ruta hacia la desembocadura en Concepción, es que la compañía coordinó e informó de estas acciones a todas las autoridades pertinentes, incluyendo a los organismos de gestión de la cuenca, administración de embalses y operación del SEN.
Desde Enel informaron además que la Central Hidroeléctrica Ralco, con una capacidad de 450 metros cúbicos por segundo, continúa operando con normalidad y bajo los protocolos técnicos y de seguridad.
El embalse desempeña un papel crucial en la seguridad de la cuenca, actuando como control del río Biobío y atenuando las crecidas de los afluentes durante eventos de lluvia o deshielos, con una capacidad máxima de vertimiento controlado de 6.750 metros cúbicos por segundo.