El Servicio Nacional de Aduanas y la Confederación de Camioneros Centro Sur implementaron un plan piloto que digitaliza los procedimientos aduaneros asociados al transporte terrestre de carga. La iniciativa, que comenzó en agosto, busca a suprimir la documentación física e impulsar una mayor productividad en las operaciones de importación y exportación desde los puertos de Biobío y los pasos fronterizos de la zona.
La experiencia, cuya marcha blanca se extendería hasta fines de 2026, proyecta expandirse paulatinamente a otras regiones para, según los resultados, implementarse a nivel nacional. El objetivo es que en este tiempo, se evidencie un mayor rendimiento de la cadena de suministro en los terminales portuarios.
El proceso se inició con jornadas de capacitación para personal encargado del nuevo sistema virtual, además de gestiones paralelas para habilitar depósitos extraportuarios que permitan descomprimir los accesos a los terminales.
El presidente de la Confederación de Camioneros Centro Sur, Freddy Martínez, destacó que “este proceso de cero papel, es algo que estamos esperando hace décadas y tiene que ver con toda la papelería física y la tramitología asociada a la importancia de la carga por los pasos fronterizos, puertos y aeropuertos, y será válido para todo tipo de transporte en términos aduaneros”.
Según detalló el líder gremial, la propuesta venía gestionándose desde hace unos años. “Esto parte con lo que se le planteó al entonces ministro de Hacienda, Mario Marcel (…) que iniciáramos un proceso de estudio, evaluación de proyectos, para poder utilizar todas las herramientas de la actualidad en pos de tener una situación cómoda, rápida, ágil para el tránsito de todo tipo de vehículos”.
El piloto, que comenzó a operar de manera parcial en Biobío, es el resultado de un trabajo conjunto de las autoridades aduaneras y el gremio. En esa línea, el director de Transporte Internacional de la Confederación, Daniel Meza, explicó que a través de distintas instancias “pudimos plantear nuestras posiciones técnicas respecto de todo lo que es el flujo de trámites y dónde estaban los nodos o los puntos que nosotros creíamos que había que solucionar. Luego Aduanas realizó sus observaciones”, con los aspectos coincidentes, añadió, se inició la implementación del proceso digital.
En cuanto al impacto directo en la productividad del sector y la economía regional, Martínez proyectó una optimización del uso de capital de trabajo y capacidad instalada. “Esto va a mejorar nuestra frecuencia, va a implicar que los camiones giren más, eliminando tiempos muertos en los terminales de cualquier tipo. Ese mayor rendimiento, generalmente, beneficia a toda la cadena”, puntualizó.