Fue un llamado desesperado a los reguladores: intervengan y pongan freno a estas operaciones de alto riesgo. La advertencia llegó cuando los fondos de pensiones chilenos acumulaban enormes apuestas sobre las tasas de interés de EEUU, más de un año antes de que esas posiciones se volvieran en su contra y les dejaran pérdidas de miles de millones de dólares.
Pero las advertencias no venían de un denunciante interno ni de un inversionista particularmente hábil que hubiera revisado sus cuentas. Venían de ejecutivos de las propias administradoras de fondos, conocidas como AFP, que en conversaciones privadas pedían a los reguladores reglas que les impidieran hacer precisamente lo que estaban haciendo: acumular posiciones en derivados volátiles.
Personas familiarizadas con las conversaciones, que no habían sido reportadas previamente, dijeron que los ejecutivos explicaron que esas operaciones habían sido tan lucrativas que no podían abandonarlas por su cuenta y renunciar a rentabilidades que sus competidores seguirían obteniendo. El sistema penaliza a los fondos que tienen un desempeño inferior al de sus pares.
Ahora, la demora en atender esas advertencias está pasando factura a los pensionados del país, que financian con sus cotizaciones obligatorias una industria de US$ 230.000 millones, después de que el fuerte aumento de las tasas de interés en EEUU provocara cuantiosas pérdidas.
Los legisladores están furiosos, los jubilados inquietos y los reguladores bajo escrutinio, mientras la opinión pública exige respuestas sobre cómo la situación se deterioró tan rápido y quién asumirá la responsabilidad. Es otro ejemplo de las repercusiones globales de la caída de los bonos del Tesoro de EEUU después de que la guerra en Irán disparara los costos de la energía: desde una intervención cambiaria en Japón y un alza de tasas de la Reserva Federal hasta una pensionada chilena que ahora dice que tendrá que postergar su jubilación.
“Ahora solo me queda ver el mercado y si la situación se revierte”, dijo Margarita Saldía, de 57 años, empleada del sector público que asegura que tendrá que postergar su jubilación un par de años después de ver caer el valor de sus cuentas.
La Superintendencia de Pensiones declinó comentar si las AFP habían solicitado reglas que podrían haber reducido el riesgo. Joaquín Cortez, quien encabeza el organismo, dijo el jueves al diario El Mercurio que no le corresponde evaluar las decisiones de inversión de los fondos.
El deterioro fue vertiginoso. Hace apenas ocho meses, las posiciones de las AFP en derivados de tasas de interés extranjeras mostraban una ganancia a valor de mercado de US$ 2.100 millones. En septiembre, registraban un valor de mercado negativo de US$ 7.700 millones.
“El regulador puede limitar el uso de estos instrumentos para reducir ese riesgo, pero se supone que hay un administrador que es experto en esto”, dijo el profesor de Economía de la Universidad de los Andes, Matías Acevedo. “La pregunta es por qué tomaron esa posición tan larga. Dado que claramente no fue una buena estrategia para aquellos afiliados que se jubilan hoy, deberían explicar cuál fue el efecto”.
Los trabajadores chilenos están obligados a cotizar en el sistema de pensiones y pueden elegir entre cinco fondos con distintos niveles de riesgo según la edad del afiliado. Los más conservadores, los llamados fondos E y destinados a personas próximas a jubilar, fueron los más expuestos a las fallidas apuestas sobre las tasas de EE.UU. Han perdido en promedio un 10,4% este año, incluida una caída del 4,9% solo en septiembre, cuando se aceleró la venta de bonos estadounidenses.
Ese mes, los fondos C y D -que gestionan casi la mitad de los activos del sistema de pensiones y también mantienen algunas de estas posiciones- perdieron un 3,1% y un 4,2%, respectivamente. La mayoría de las personas próximas a jubilar están en el fondo D, según la asociación gremial.
La presión aumenta porque las AFP tienen hasta comienzos de noviembre para cumplir con límites más estrictos sobre derivados, impuestos por el regulador en abril tras meses de conversaciones con los fondos sobre los riesgos de esas posiciones. Los que aún superen los límites tendrán que reducir sus posiciones y materializar las pérdidas.
Todas las AFP salvo una declinaron comentar o no respondieron a las solicitudes. AFP UNO dijo que el peor desempeño de los fondos conservadores D y E debe evaluarse considerando su horizonte de inversión de largo plazo, y señaló que ambos registraron rentabilidades anualizadas positivas en los períodos de tres y cinco años hasta septiembre.
Algunas AFP chilenas pertenecen a grandes compañías internacionales. Prudential Financial Inc. tiene una participación en AFP Habitat; AFP Cuprum es controlada por Principal Financial Group Inc.; y AFP Provida por MetLife Inc.
De todos modos, a septiembre los activos administrados por los fondos de pensiones chilenos habían aumentado en unos US$ 10.700 millones desde comienzos de año, un alza del 4,8%. El fondo A, el de mayor riesgo, avanzó un 8,6% en el período, mientras que el fondo B ganó un 5,3%.
Cortez dijo en la entrevista con El Mercurio que el regulador había advertido a las AFP sobre los riesgos asociados a las posiciones en derivados ya en 2024 y que en enero de 2025 les exigió modificar sus políticas para gestionar ese riesgo.
Referente mundial
El golpe a las AFP es especialmente doloroso para Chile, que durante décadas se enorgulleció de un modelo diseñado en la era de los llamados Chicago Boys -economistas formados en la
Universidad de Chicago que dieron forma a las reformas de libre mercado de la década de 1970 durante el régimen de Augusto Pinochet- y citado con frecuencia como ejemplo en el extranjero.
El sistema reemplazó las pensiones administradas por el Estado por cuentas individuales de ahorro gestionadas por empresas privadas que compiten entre sí, un modelo que inspiró reformas similares en Perú, México y Colombia.
Al sistema se le atribuyó haber profundizado los mercados locales de capitales e impulsado el ahorro. Pero también ha enfrentado décadas de críticas por las bajas pensiones y los riesgos que recaen sobre los trabajadores. El creciente descontento contribuyó a las protestas de 2019 y posteriormente a una serie de retiros masivos durante la pandemia que sumaron casi US$ 52.000 millones.
El proceso culminó en una amplia reforma previsional en 2025 que puso fin a años de bloqueo político e introdujo medidas para aumentar el ahorro, incluidos aportes obligatorios de los empleadores. La reforma mantuvo las AFP y las cuentas individuales, pero también buscó reducir las persistentes brechas en las pensiones.
Ahora, el desastre de los derivados vuelve a poner al sistema bajo escrutinio.
Reacción pública
Varios legisladores chilenos están exigiendo explicaciones al regulador y a otros organismos del gobierno, además de pedir a la Contraloría General de la República que determine si la Superintendencia de Pensiones actuó correctamente.
“Es un daño previsional que uno pudiese decir que es incalculable sobre todas las personas que están más próxima a jubilarse”, dijo el diputado independiente Jaime Araya, quien firmó una de las varias solicitudes formales enviadas al regulador.
Araya también exige que las AFP revelen información detallada sobre el impacto de las pérdidas y comuniquen a cada afiliado cómo se ha visto afectada su cuenta de jubilación.
Mientras tanto, el diputado socialista Daniel Manouchehri está solicitando los estudios, informes jurídicos y técnicos, comunicaciones y otros documentos que sustentan los nuevos límites sobre derivados y los plazos para cumplirlos. También quiere saber si la Comisión para el Mercado Financiero, el Ministerio de Hacienda y otras autoridades coordinaron respuestas ante el riesgo de llamados de margen y otras amenazas para la estabilidad financiera.
“Muchas veces los reguladores no han tienen los pantalones para actuar con firmeza en estas materias”, dijo Araya.
Los retiros masivos de ahorros durante la pandemia fueron los que inicialmente llevaron a las AFP a recurrir a derivados de tasas de interés. Veían los swaps como una forma barata de obtener exposición a las tasas de largo plazo.
La estrategia funcionó durante un tiempo. Contribuyó a que los fondos E registraran una ganancia promedio del 8,1% el año pasado, su mejor desempeño desde 2019.
Pero para abril, los fondos estaban expuestos a variaciones de unos US$ 131 millones por cada movimiento de un punto básico en las tasas, frente a unos US$ 10,6 millones a comienzos de
2024, según un análisis de Citigroup. La tasa de los bonos del Tesoro de EEUU a 10 años alcanzó un máximo del 5,36% antes este mes, frente a menos del 4% en febrero.
No está claro cuánto han reducido las AFP sus posiciones ni cuántos contratos más deberán cerrar antes del plazo de noviembre. Las posiciones han disminuido, pero el costo de
desarmarlas sigue aumentando a medida que las tasas se mueven en su contra.
La Asociación de AFP dijo que rechaza que las operaciones con derivados sean caracterizadas como apuestas y sostuvo que se trata de una herramienta habitual para gestionar carteras de renta fija durante períodos prolongados.
“Esto es una estrategia de largo plazo”, dijo la asociación de AFP en un comunicado. “En todos los fondos de renta fija del mundo los derivados se usan para ajustar los plazos de los flujos, y son parte importante de las estrategias de inversión”.
Para los chilenos próximos a jubilarse, sin embargo, la preocupación inmediata no es quién tiene la culpa, sino qué hacer ahora.
Danitza Ortiz, asesora previsional independiente con unos 15 clientes próximos a jubilarse, tiene un consejo tajante: “Ni pienses en pensionarte ahora”. Les recomienda esperar y dar tiempo a sus ahorros para recuperarse antes de comenzar a recibir una pensión.
"Hay que aguantar el chapuzón”, dijo. Advirtió que podrían registrarse más pérdidas en los próximos meses mientras las AFP continúan desarmando algunas de las posiciones en swaps que les jugaron en contra.