Cerca de un tercio de las medidas de la reforma al mercado de capitales impulsarían a la industria de fondos, con iniciativas que buscan flexibilizar y alivianar su operación.
“Se pueden agrupar en dos ejes principales para fortalecer y profundizar el mercado de capitales: mejorar el tratamiento tributario de los fondos y reducir los costos regulatorios asociados a su administración”, explicó la gerenta senior de asuntos regulatorios de Deloitte, Esperanza Gómez.
Para el socio líder de auditoría para la industria financiera de EY, Juan Francisco Martínez, “entre estas medidas se destaca el aumento en el tope del Ahorro Previsional Voluntario (APV), el diferimiento del pago del impuesto cuando se realiza la reinversión entre fondos y la ampliación del beneficio del artículo 107 sobre las ganancias de capital”.
El negocio
Otro de los grandes cambios es la separación entre un administrador de fondos -contabilidad, valorización, reportes y controles operativos- y un gestor de inversiones, a cargo de la cartera y responsable fiduciariamente por ella.
La iniciativa buscaría replicar mercados desarrollados y permitiría que más firmas, locales e internacionales, operen en Chile sin asumir los costos de montar una AGF, dijo un actor de la industria.
“Se destaca el aumento en el tope del APV, el diferimiento del pago de impuesto cuando se realiza la reinversión entre fondos y la ampliación del beneficio del artículo 107 sobre las ganancias de capital”, dijo EY.
El gerente general de una gestora con fortaleza en activos alternativos destacó que las precisiones a la Tasa Máxima Convencional, que excluirían del límite ciertas operaciones, como créditos superiores a UF 10 mil, y operaciones con inversionistas calificados, impulsarían la deuda privada al ampliar el espectro de financiamientos y mejores retornos.
En activos alternativos también destacaría la digitalización de los mutuos hipotecarios endosables.
A su vez, eliminar el máximo de 10% de los activos que las AFP pueden destinar al pago de comisiones en fondos de acciones de alta capitalización bursátil fomentaría el flujo de estos institucionales a vehículos de gestión activa de grandes emisores, destacó el gerente de otra AGF.
Proporcionalidad
En regulación, la reforma se guía por la proporcionalidad. “Se contempla facultar a la CMF para eximir a determinadas administradoras de ciertas exigencias legales o establecer requisitos menos gravosos cuando ello sea consistente con su perfil de riesgo”, detalló Gómez.
En tanto, el regulador pasaría a definir el patrimonio mínimo de las AGF “dentro de un rango de UF 10 mil a UF 20 mil, en función de sus riesgos y de la calidad de su gestión, en reemplazo de la actual fórmula basada en activos ponderados por riesgo”, añadió la ejecutiva.
Para Martínez, la regulación proporcional daría “mayor dinamismo a la industria de fondos, reduciendo las barreras de entrada para nuevos actores, lo que podría traer mayor una innovación y modernización”.
Sin embargo, alertó que podrían producirse arbitrajes regulatorios en el mercado.
En esta línea, Gómez recomendó que “la proporcionalidad debiera aplicarse principalmente sobre las cargas regulatorias y requisitos operativos, pero no sobre materias esenciales como gobierno corporativo, gestión de riesgos, deber fiduciario, transparencia y protección de los inversionistas”.