El dólar-peso ganaba algo de terreno este miércoles, en momentos en que el precio referencial del petróleo alcanza los tres dígitos, mientras Estados Unidos e Irán libran una batalla naval por el control del estrecho de Ormuz.
La paridad local subía $ 1,1 hasta los $ 926,3 antes del mediodía, según los datos de Bloomberg, después de cerrar con una caída de $ 10, en parte debido una fuerte sorpresa inflacionaria a nivel país.
El Banco Central mantuvo sin cambios la tasa clave este martes en la tarde, como se esperaba. Luego, a través del Informe de Política Monetaria de septiembre, la entidad comunicó esta mañana una rebaja de su proyección de crecimiento para 2026, pero mantuvo la de 2027 y elevó la de 2028 con fuertes componentes de inversión.
Tensión creciente
El petróleo Brent subía 2,9% hasta superar los US$ 100,8 el barril por primera vez desde el 24 de julio, elevando un poco los rendimientos del Tesoro estadounidense.
Según el Comando Central, las fuerzas estadounidenses destruyeron cinco petroleros iraníes, señalando que estos habrían tratado de impactar a un buque de guerra norteamericano con misiles balísticos anoche.
Mientras la persistente violencia en el estrecho de Ormuz continúa bloqueando los tránsitos, la aceleración de las compras chinas de crudo estaría contribuyendo a los mayores precios por el lado de la demanda.
En todo caso, el cobre transado en Londres borró su caída inicial, y a esta hora subía 0,3% hasta los US$ 6,69 por libra, por lo que persiste en niveles históricos gracias a expectativas arancelarias, debilitamiento de la producción y una demanda sostenida.
Las nuevas alzas del cobre ocurren mientras el dollar index pierde 0,2%, en parte debido a un nuevo fortalecimiento del yen japonés (0,5%), frente a las expectativas de una posible intervención y un desafiante Scott Bessent -el secretario del Tesoro de Estados Unidos-, quien dijo tener "una visión bastante clara" sobre lo que harán las autoridades japonesas.