Llegó el día en que la Reserva Federal (Fed) hizo su regreso a la política restrictiva, y tanto la acción del banco central como sus proyecciones económicas hicieron resurgir la demanda por el dólar a nivel global.
En este contexto, el dólar-peso escaló $ 4,7 a $ 959,9 al cierre de este miércoles, lo que implica su mayor precio desde el 15 de octubre en el compilado de puntas vendedoras de Bloomberg.
Los rendimientos del Tesoro a dos años, sensibles a la expectativa sobre los próximos movimientos de la Fed, subían 5,2 puntos base (pb); mientras que los títulos a 30 años, más ligados a los resultados que se esperan en el largo plazo, disminuían 3,1 pb.
Un doble respaldo para el dólar global, cuyo principal indicador, el dollar index, saltaba 0,6% hasta los 100,2 puntos. Como contracara, los precios del cobre borraron por completo sus alzas previas de la jornada.
¿Un ciclo restrictivo?
La votación de los consejeros fue unánime. El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, sigla en inglés) anunció una subida de 25 pb sobre la tasa clave, en su primer endurecimiento monetario desde julio de 2023. Y a través del mapa de puntos (dot plot), indicó que espera un alza adicional antes del cierre de año.
"Las cifras de inflación de este verano (boreal) no me indican que las tendencias subyacentes hayan mejorado de manera significativa", dijo en conferencia de prensa el presidente de la Fed, Kevin Warsh, y aseguró que la buena salud del empleo les está permitiendo concentrarse en su objetivo de control inflacionario.
Previo a la decisión, los mercados estaban dando casi totalmente por descontado un ajuste al alza, y también preveían una subida adicional en diciembre, pero el análisis del dot plot los hacía contemplar de lleno incluso un tercer aumento, que tendría lugar a más tardar en marzo de 2027.
"Esto refleja una Fed muy cautelosa y que no descarta una subida de tasas adicional para 2026. Lo sorpresivo es lo que se esperaba para las alzas de 2026, donde 12 de 18 consejeros proyectaron una subida de 25 pb, cuatro de 50 pb y dos de cero. El mercado esperaba otra alza, pero no todos pensaban lo mismo", dijo a DF el head of FX de Vector Capital, Vicente Scarneo.
También observó que "mantener la tasa habría hecho perder la confianza en la Fed", y por ende "la decisión ratifica la independencia frente a las presiones del gobierno para bajar las tasas". Habrá que estar atentos a cómo actúa el mercado en los próximos días, pues "debería haber ajustes en las proyecciones de los precios", anticipó.
La decisión llega después de que esta mañana las ventas minoristas estadounidenses sorprendieran fuertemente al alza en la lectura de agosto, después de la contracción del mes anterior.
La cifra principal subió 1,2% mensual, cuatro décimas arriba de las estimaciones de consenso y desde una serie anterior revisada levemente al alza. El llamado "grupo de control", que se centra en componentes más fijos, más que duplicó las expectativas con un aumento de 1,4%.