Los bancos chilenos cerraron 2025 con resultados récord. Pero el buen momento viene acompañado de una decisión que puede marcar su futuro: repartir más ganancias entre sus accionistas o destinar una mayor parte a crecer en una cancha en la que también juegan las fintech.
Ese es uno de los principales desafíos para la industria, y que planteó la consultora Boston Consulting Group (BCG) en su informe “Futuro de las Finanzas: ¿es hora de cambiar la marcha?”.
Año récord para los bancos locales
El punto de partida es favorable. Según datos de la firma, la banca chilena cerró 2025 con resultados récord, alcanzando un retorno para los accionistas de 32% durante los últimos tres años, el más alto de la región.
A ello se sumó que el 85% de las acciones bancarias transaron por sobre su valor libro, junto con un incremento de 75 puntos básicos en los márgenes de interés neto y un fuerte crecimiento de los ingresos por comisiones, de 52 puntos básicos.
Sin embargo, la consultora pone una advertencia sobre la mesa: si las entidades optan por devolver ese capital mediante dividendos y recompras, en lugar de reinvertirlo para expandirse, “corren el riesgo real de perder terreno frente a competidores más ágiles”.
La presión viene del cambio en el reparto del negocio financiero. A nivel global, las instituciones no bancarias, entre ellas las fintech, continúan ganando participación en los ingresos del sector. Para la banca, mantener buenos resultados exige también encontrar dónde crecer.
Parte de esa disputa está en clientes que las fintech han logrado atender y que ofrecen oportunidades para las entidades tradicionales, pequeñas empresas, segmentos de clase media y personas que buscan servicios de gestión patrimonial.
El desafío pasa por llegar a esos mercados con una operación que permita atender a más clientes de forma rentable. La inteligencia artificial es una de las herramientas que BCG identifica para hacerlo. “El verdadero potencial está en usar la IA para crecer en segmentos donde la banca tradicional no ha podido llegar”, sostuvo el managing director & senior partner de BCG, Federico Muxí.
El control de los gastos forma parte de la ecuación. En Chile, los costos operativos de las instituciones financieras aumentaron hasta representar el 3,5% de sus activos. A escala global, años de inversión en digitalización han producido mejoras limitadas en ese indicador, según el informe.
Comprar lo que la banca no logra construir
La expansión, además, puede pasar por comprar otros negocios. BCG afirma que las condiciones para fusiones y adquisiciones en el sector financiero son las más favorables en más de una década, gracias a mejores niveles de capitalización, mayores valoraciones y la necesidad de ganar escala.
Para los bancos, esto abre la posibilidad de adquirir fintechs e incorporar sus capacidades tecnológicas, una fórmula que ya se ha visto en otros mercados de la región.