Una de las conversaciones obligadas en la primera jornada de ChileDay fue la reforma al mercado de capitales, que ya empezó a jugar su partido en el Congreso.
El miércoles pasado, el proyecto de ley de reforma inició su tramitación en la Cámara de Diputados, abriendo una discusión que el oficialismo espera conducir con rapidez, pero también con apoyos más allá de sus propias filas.
En conversación con DF, el senador y presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, Javier Macaya, quien participará en el ChileDay en Londres, calificó la iniciativa como “ambiciosa” y sostuvo que “es un proyecto que refleja la urgencia que tiene Chile de actualizar la MK3”.
Su diagnóstico parte por el retroceso que ha experimentado la industria financiera local. “El mercado de capitales pasó de representar más del 20% del Producto Interno Bruto de Chile (PIB) a poco más del 10%”, sostuvo, y agregó que “tenemos un problema del cual este proyecto se hace cargo en su integralidad”.
Así, Macaya se mostró optimista respecto de una tramitación rápida y con respaldo transversal. Eso sí, anticipó materias que podrían abrir nuevas discusiones legislativas.
“Me hubiese gustado tener alguna reflexión adicional en la reforma sobre las contingencias que están ocurriendo con la implementación de la reforma previsional”. A su juicio, “son conversaciones que no van a ser ajenas a la discusión de este proyecto”.
Tramitación
- ¿Qué espera del debate legislativo?
- Que sea una discusión sin caricaturas, que podamos entender que, por muy técnica que sea, es una reforma que tiene que tener como beneficiarios finales a los chilenos, a las personas, y no es solo para Sanhattan. Esperamos que tenga un impacto directo en el empleo, con la inversión y el financiamiento que se puede ir facilitando.
- ¿Cree que están los votos para aprobarla tal como está o anticipa cambios significativos durante su tramitación?
- He visto buenas señales de distintos actores que, transversalmente, han visto en este proyecto, y particularmente en el incentivo que se está creando para los créditos hipotecarios, que puede facilitar una tramitación rápida. Pero no significa que sea con poca profundidad técnica, ni sin escuchar a las personas que tienen que opinar.
Hay que legislar pensando en la familia, las PYME, el empleo, y la disposición del Congreso a mejorar el proyecto siempre tiene que estar, lo que obviamente no significa desnaturalizarlo.
- ¿Cuánto tiempo estima que podría tomar la discusión de esta reforma en el Congreso?
- Nuestro desafío es lograr una tramitación rápida en paralelo a la Ley de Presupuestos, que ingresa el 30 de septiembre como fecha tope este mes. Por lo tanto, los meses de octubre y noviembre están muy cargados a la discusión presupuestaria, pero creo que se puede caminar en paralelo.
Ojalá despachar antes del receso parlamentario que hay en enero. Espero que en diciembre estemos ya en condiciones de convertir esto en ley.
- ¿La intención es tramitar la MK4 con la mayoría que hoy tiene el gobierno o buscar un acuerdo transversal?
- Creo que es perfectamente posible construir un acuerdo transversal, considerando que esto va asociado a beneficios que, por muy técnica y árida que sea la ley, tenemos la posibilidad de decirle a Chile que se está legislando para la familia y para cumplir el sueño de la casa propia.
Los nudos de la discusión
- ¿En qué materias cree que podría existir mayor fricción política?
- Podemos tener una discusión respecto a las normas que modifican los quórums en la sociedad anónima. Me da la impresión de que hay que garantizar la transparencia, las fiscalizaciones adecuadas, para que finalmente normas como esa no terminen perjudicando a los minoritarios.
Lo mismo me pasa con la norma de comisiones a vehículos nacionales que se les van a permitir a los fondos de pensiones. Tienen que ser revisadas bien en su espíritu, en su objetivo, y tienen que ser puestos los parámetros de cuáles son los resultados esperados por parte de Hacienda.
- ¿Qué materias cree que quedaron fuera de la reforma y deberían incorporarse durante la discusión?
- Me parece que hay otras normas que quedaron fuera de la discusión, como la reducción de la Tasa de Máxima Convencional, que se incluyó solamente para operaciones entre partes calificadas, entre empresas.
También cambios de la Ley de Fraudes, que me parece que es una medida en la que es adecuado que impulsemos una conversación. Pero no se puede tergiversar esa discusión: hay que demostrar la evidencia de cómo finalmente ha afectado a los propios usuarios del sistema bancario con el aumento de costos, porque por unos pocos que abusan de la Ley de Fraudes Bancarios se ha terminado encareciendo el funcionamiento de las cuentas corrientes y de los seguros asociados.
Hay chilenos que están siendo víctimas de la usura por no poder integrarse al mercado financiero formal. Podría ser hasta incluir una ley relativa al crimen organizado, porque los chilenos están siendo víctimas de los préstamos gota a gota por no poder acceder a incorporarse al mercado financiero normal.