Los precios del diésel en EEUU alcanzaron la cifra récord de US$ 6 por galón, en medio de la guerra de Donald Trump en Irán y los ataques ucranianos a refinerías rusas que están estrangulando el suministro mundial de combustible, lo que desata nuevos temores inflacionarios.
El precio del diésel al consumidor se ha disparado este año y alcanzó los US$ 6,06 el viernes —según la asociación de automovilistas AAA—, superando el récord anterior de US$ 5,82 registrado en 2022 tras la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia. Un galón equivale a unos 3,785 litros de diésel.
Los precios medios del diésel en EEUU —combustible vital para la industria y la agricultura estadounidenses— superan ahora considerablemente la media registrada bajo el mandato de Joe Biden, predecesor de Trump.
El papel crucial del diésel en la cadena de suministro del transporte también está impulsando el fuerte aumento de los precios a nivel de productor, lo que puede avivar las presiones inflacionarias en un momento en que los estadounidenses se sienten cada vez más presionados por los problemas de asequibilidad.
Este incremento refleja una crisis de suministro energético cada vez más grave que repercute en la economía a pocas semanas de las elecciones de mitad de mandato, las cuales determinarán quién controla el Congreso de EEUU.
"No se trata de un repunte puntual, sino de un ascenso sostenido y gradual", afirmó Rory Johnston, analista del sector energético con sede en Toronto. "Realmente no disponemos ni de lejos de suficiente diésel en el mercado".
Los mercados mundiales de diésel están sometidos a una fuerte presión debido a los conflictos en Ucrania y Oriente Medio, que han restringido el flujo hacia clientes en Asia y Europa. Esta situación ha reforzado el papel de EEUU como exportador de productos petrolíferos y ha reducido las reservas internas.
Presión sobre cosechas y mercancías
El aumento del precio del diésel se produce justo antes de la temporada alta de otoño en el Hemisferio Norte, periodo en el que este combustible se utiliza para alimentar la maquinaria agrícola destinada a la cosecha y el transporte de cultivos.
Los agricultores de cereales del "Cinturón del Maíz" de Estados Unidos han manifestado que se enfrentan a una crisis, ya que el aumento de los precios del combustible y los fertilizantes está mermando sus beneficios.
"Realmente hay muy pocas soluciones al respecto", afirmó Robert Campbell, analista de Energy Aspects, en referencia a la escasez de diésel. "Es un producto que no presenta una gran elasticidad de la demanda. Si hay mercancías que deben transportarse, se necesita diésel. Si hay cultivos que deben cosecharse, se necesita diésel", añadió.
La temporada de cosecha alcanza su punto álgido en octubre y se prolonga hasta noviembre, momento en que las temperaturas más frescas empiezan a impulsar también la demanda de productos refinados para calefacción residencial y comercial.
Costo de la guerra
La inflación es una preocupación para los votantes estadounidenses. Los precios al consumidor subieron un 3,4% en julio y se ubican en un nivel que es un 28% más altos que antes de la pandemia de Covid-19.
Trump ha justificado los precios elevados como un mal necesario para contener la amenaza nuclear que representa Irán.
"Los precios de los alimentos y de casi cualquier otro artículo están bajando rápidamente. Y, por cierto, el precio del petróleo bajará en cuanto ganemos la guerra contra Irán, algo que ya está ocurriendo", declaró Trump el miércoles en una convención republicana de mitad de mandato celebrada en Dallas, destinada a movilizar a sus bases.
Sin embargo, los votantes están cada vez más frustrados con la gestión de Trump en materia de economía y costo de la vida. Una encuesta reciente del Financial Times reveló que su índice de aprobación ha caído a su nivel más bajo: solo el 33 % de los votantes registrados aprueba su desempeño como presidente.
"Hasta que no se alcance un acuerdo con Irán que detenga las agresiones en el estrecho y normalice el flujo, no veremos cambios significativos", señaló Dave Ruisard, gerente de precios de productos en EEUU para Argus Media.
Ruisard destacó que sacar los suministros de Oriente Medio seguía siendo difícil.
El ejército estadounidense ha estado ayudando a los barcos a transitar por una ruta a través del estrecho de Ormuz, frente a las costas de Omán, pero muchas de esas embarcaciones han sido objeto de ataques.