El Fondo Monetario Internacional (FMI) descartó a último minuto al principal candidato para convertirse en su nuevo economista jefe, después de que tomaran conocimiento sobre comentarios críticos que realizó previamente acerca de las políticas económicas de la administración Trump, según personas informadas sobre el proceso.
El organismo con sede en Washington se preparaba para anunciar a comienzos de este verano que Ricardo Reis, profesor de la London School of Economics (LSE), asumiría como director de investigación y consejero económico, cuando repentinamente dio marcha atrás. El cambio de último minuto fue motivado por comentarios previos de Reis críticos de los aranceles comerciales de Donald Trump, dijeron al Financial Times tres personas familiarizadas con el asunto.
En julio, el FMI nombró para el cargo a Silvana Tenreyro, exintegrante del comité de política monetaria del Banco de Inglaterra, otra economista altamente reconocida de la LSE. Tenreyro comenzó sus funciones el mes pasado.
Reis es citado con frecuencia sobre temas económicos en medios portugueses e internacionales. Tras el anuncio del Presidente de Estados Unidos sobre los aranceles del “día de la liberación”, en abril del año pasado, Reis advirtió que los gravámenes elevarían los precios para los consumidores estadounidenses y provocarían una nueva ola de inflación.
Si bien la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, es responsable de los nombramientos de altos cargos del organismo, Estados Unidos puede ejercer una fuerte influencia informal debido a su posición como su mayor accionista.
Georgieva abandonó su foco en género y cambio climático después de recibir críticas del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, quien ha pedido al organismo concentrarse en sus responsabilidades centrales de estabilidad macroeconómica y financiera.
La salida de Reis de la carrera generó preocupación entre algunas de las personas informadas sobre el proceso respecto de si el cargo terminaría en manos de un economista con vínculos con la administración Trump, aunque esas inquietudes disminuyeron después del nombramiento de Tenreyro en julio. Tanto Reis como Tenreyro publican frecuentemente sus trabajos en las revistas académicas de economía más selectivas.
El episodio refleja temores más amplios sobre el trato que reciben en Estados Unidos economistas y académicos, muchos de los cuales han criticado las políticas comerciales de la administración Trump.
El año pasado, Trump instó al CEO de Goldman Sachs, David Solomon, a despedir al economista jefe del banco, Jan Hatzius, después de que este último señalara que los aranceles perjudicarían a la economía estadounidense.
A comienzos de este año, el asesor de Trump, Kevin Hassett, dijo que los economistas de la Reserva Federal de Nueva York deberían ser “disciplinados” por un informe que sostenía que las empresas y los consumidores estadounidenses estaban asumiendo la mayor parte de los costos derivados de los aranceles de Estados Unidos. Posteriormente, Hassett se retractó parcialmente de sus declaraciones.
Reis advirtió en la red social X, en abril del año pasado, que la carga de los aranceles del “día de la liberación” recaería sobre los consumidores estadounidenses, una opinión ampliamente compartida por los economistas.
Un mes más tarde, predijo en un podcast del think tank portugués Fundación Francisco Manuel dos Santos que “los precios en Estados Unidos van a subir debido a (...) los aranceles”. Agregó que los aranceles de Trump “elevarían, inmediatamente, los precios de las importaciones” y también harían que producir en Estados Unidos fuera “más difícil, más caro y más ineficiente”.
Tenreyro también ha señalado que los aranceles tendrían un impacto negativo sobre el crecimiento, pero ha sido una crítica menos abierta que Reis.
Un vocero del FMI declinó hacer comentarios sobre el proceso de contratación para el cargo de economista jefe y dijo al Financial Times que la organización seguía una práctica de “estricta confidencialidad sobre las identidades o detalles específicos de los candidatos en competencia” y que el proceso de selección para el puesto había sido “riguroso y competitivo”.
El FMI estaba “encantado” con el nombramiento de Tenreyro, agregó el vocero. “Ella aporta al Fondo una combinación poco común de excelencia académica y amplia experiencia en la formulación de políticas en materia de política monetaria y macroeconomía”.
Reis declinó hacer comentarios.
Los aranceles constituyen uno de los pilares de la estrategia económica de la administración Trump para impulsar la manufactura estadounidense.
Aunque muchos de los aranceles más agresivos fueron declarados ilegales por la Corte Suprema a comienzos de este año, la administración continúa utilizando el comercio como un medio para castigar tanto a sus enemigos como a sus aliados, incluido Canadá.
La inflación de Estados Unidos se sitúa actualmente en 3,7%, casi el doble del objetivo de la Reserva Federal, debido en parte al impacto de las políticas comerciales y de la guerra con Irán sobre los precios al consumidor.
El consejero económico jefe del FMI dirige un equipo de más de 100 economistas y contribuye a definir la agenda de políticas del organismo. El papel central del Fondo en la promoción del libre comercio, junto con la integración financiera, es considerado por muchos como contrario al foco de la administración Trump en los aranceles y la seguridad económica nacional.
En una entrevista con el Financial Times en junio, el antecesor de Tenreyro, Pierre-Olivier Gourinchas, señaló que la economía mundial estaba en riesgo debido a la guerra económica de represalias que estaba surgiendo entre las naciones.