Colbún casi triplicó sus ganancias durante el tercer trimestre de 2026, aunque sus utilidades acumuladas a septiembre continuaron por debajo de las registradas en igual período del año pasado, en un escenario marcado por mayores costos de combustibles y gastos financieros.
La generadora eléctrica obtuvo utilidades por US$ 72,5 millones entre julio y septiembre, frente a los US$ 25,3 millones del mismo trimestre de 2025, según los estados financieros aprobados este martes por su directorio.
Los ingresos consolidados alcanzaron los US$ 468,5 millones, un aumento de 20,8% interanual, mientras que las ganancias operacionales pasaron de US$ 42,3 millones a US$ 109,4 millones.
El crecimiento se registró tanto en Chile como en Perú. En el mercado nacional, la compañía registró ingresos por US$ 392,8 millones, un 20% más que en el tercer trimestre del año anterior, mientras que en Perú alcanzaron los US$ 75,8 millones, con un alza de 25%.
Parte del avance respondió a mayores ventas de energía. En particular, los ingresos por ventas a otras empresas generadoras de electricidad aumentaron de US$ 33,3 millones a US$ 71,5 millones, mientras que también crecieron los provenientes de clientes industriales.
Mayores costos presionan resultados acumulados
Pese al repunte trimestral, Colbún registró una caída de 14,5% en sus utilidades acumuladas entre enero y septiembre, desde US$ 155,9 millones en 2025 a US$ 133,3 millones este año.
Durante los primeros nueve meses, los costos financieros aumentaron de US$ 64,6 millones a US$ 76,6 millones, mientras que el gasto por impuestos pasó de US$ 39,5 millones a US$ 52,5 millones.
A ello se sumó un fuerte incremento en los costos de combustibles. El gasto por consumo de carbón pasó de US$ 13 millones a US$ 52,7 millones, mientras que el de petróleo aumentó de US$ 12,5 millones a US$ 40,4 millones.
Colbún también informó que realizó nuevas compras de carbón debido al mayor uso de su central termoeléctrica Santa María, para mantener suficientes reservas de este combustible.
Por otro lado, la firma señaló que las lluvias de julio a septiembre mejoraron la disponibilidad de agua tras un período seco entre abril y junio. Esto permitió reducir el uso de centrales térmicas en el sistema eléctrico durante el tercer trimestre.