El miércoles de la semana pasada, y durante seis días, el colegio San Ignacio El Bosque enfrentó su primera huelga en casi siete décadas. El sindicato que estuvo detrás de la movilización -que terminó el lunes pasado- representa al 94% de la dotación del establecimiento e incluye a profesores, administrativos y auxiliares. Entre sus demandas figuraban mejoras económicas, mayor transparencia en los mecanismos de aumento salarial y medidas de protección de la salud física y mental de los trabajadores.
Para impulsar estos petitorios, la agrupación incluso se asesoró con la Fundación Sol, que se define como un “centro de investigación y acción” orientado a generar conocimiento y potenciar las luchas sociales y sindicales.
Pero ¿quiénes son los que dirigen el sindicato? La presidenta es Fernanda Tornero, profesora de inglés y líder desde 2022. La directiva también la integran Sandra Fuente-Alba, docente de Ciencias Sociales; Mauricio Pichicoy, auxiliar de servicio y secretario; Rodrigo Araya, encargado de adquisiciones y tesorero y Francisco de Torres, profesor de Lengua y Literatura y director sindical desde junio de 2019. Este último adquirió gran notoriedad durante la huelga ya que se convirtió en uno de los principales voceros del movimiento. Tiene experiencia en el sindicalismo educacional y es autor del libro Negociar para Humanizar: Sindicalismo y resistencia en la educación privada, cuya portada fue compartida por algunos apoderados durante la movilización, en busca de más información sobre este dirigente. El texto analiza críticamente el sindicalismo docente en la educación privada y los desafíos de la negociación colectiva.
De Torres es, además, vicepresidente de la Federación de Sindicatos de Colegios Particulares de Chile (Fesicop), organización que declara agrupar a más de 30 sindicatos y 3.000 trabajadores. En ese rol ha respaldado otras movilizaciones, como la huelga del Colegio San Luis Beltrán, en agosto de 2025. En un video difundido por el sindicato de ese establecimiento, alentó a los trabajadores a mantener la movilización: “Sepan que no están solos”, les dijo.
Su figura generó reparos entre algunos miembros de la comunidad del colegio jesuita. Entre los cuestionamientos que circularon estaba la posibilidad de que tuviera aspiraciones políticas y utilizara el sindicato como plataforma. Consultado por DF MAS, De Torres lo descartó: “No tengo ni he tenido nunca aspiraciones políticas. No tengo militancia alguna, jamás. Pero sí tengo un compromiso con el sindicalismo desde hace más de una década”, afirmó.
La huelga del San Ignacio no es un caso aislado. Esta semana también estuvieron paralizados los trabajadores del Bradford School, en Vitacura, donde hasta el cierre de esta edición, aún no se llega a acuerdo. En 2025, en tanto, hubo huelgas en establecimientos como el Mariano de Schoenstatt, el Padre Hurtado y Juanita de Los Andes, y el Pedro de Valdivia de Peñalolén, entre otros.