Uno de las dimensiones que ha dividido a los expertos frente a la reforma del mercado de capitales presentada por el gobierno la semana pasada, ha sido sobre el impacto que tendrá sobre la ola de fusiones y adquisiciones de administradoras generales de fondos (AGF), fenómeno que ha marcado a la industria en los últimos años.
En detalle, la llamada MK4 llegaría a solucionar uno de los principales dolores del segmento, con una regulación proporcional que busca quitar presiones a las AGF más pequeñas, flexibilizando exigencias para gestoras y fondos, rebajando las garantías.
Sin embargo, los ánimos de consolidación del negocio no se eliminarían del todo.
Para el senior manager de deals de PwC Chile, Tomás Vio, las medidas “podrían moderar la necesidad de consolidación por razones regulatorias, aunque no necesariamente revertirla”.
“La consolidación podría continuar por factores comerciales, tecnológicos, de escala y distribución. Asimismo, la separación entre administración y gestión de inversiones podría favorecer una mayor especialización funcional dentro de la industria, aunque su efecto competitivo final dependerá de cómo se implemente la reforma”, añadió.
Desde Deloitte comparten el diagnóstico. “Vemos poco probable que estas medidas eliminen completamente los incentivos a la consolidación porque seguirán existiendo economías de escala relevantes asociadas a tecnología, ciberseguridad, cumplimiento normativo y gestión de riesgos”, señaló la gerente senior de riesgo financiero y asuntos regulatorios de la firma, Esperanza Gómez.
Eliminando barreras
Por otro lado, los expertos sí apuntaron que el proyecto puede flexibilizar algunas barreras que impactan a los actores más pequeños de la industria.
Así, aunque MK4 “no elimina los factores estructurales que han impulsado la consolidación de la industria de AGF, sí interviene directamente sobre algunas de las barreras que afectan actualmente a los actores más pequeños”, destacó el gerente de consultoría en tecnología en servicios financieros de EY, Felipe Arriagada.
“La combinación de regulación proporcional, menores exigencias relativas de patrimonio y garantías, junto con la posibilidad de separar la gestión de inversiones de la administración de fondo, podría facilitar modelos más especializados y aumentar la diversidad competitiva de la industria”, añadió.
En esta línea, el socio de consultoría tributaria KPMG Chile, Juan Infante, prevé un mayor impacto. “Estas medidas podrían desacelerar esa tendencia”, afirmó.
Para el experto, “al mirar la industria, es fácil identificar varias barreras de entrada que explican la concentración actual, como las economías de escala, exigencias regulatorias y los costos tecnológicos, entre otros”.
“El proyecto, en ese sentido, busca flexibilizar algunas de las barreras que hoy favorecen a los actores más grandes”, destacó.
Los especialistas también prevén el ingreso de nuevos actores, especialmente del segmento boutique, es decir, pequeñas y especializadas en las distintas clases de activos.