Los mercados bursátiles globales seguían perdiendo terreno este jueves, a medida que los inversionistas ven cada vez más larga la batalla entre Estados Unidos e Irán por el control del estrecho de Ormuz, con el consecuente efecto al alza sobre los costos energéticos.
El S&P IPSA caía 0,5% a 11.315,74 puntos, y esto hace que arriesgue una sexta jornada consecutiva a la baja desde el peak de 11.556,21 puntos alcanzado el pasado miércoles. Pampa (-2,1%), Itaú (-1,6%) y Banco de Chile (-1,3%) eran las acciones con peor desempeño del índice, y Latam (-1,1%) contribuía de forma no menor.
En la apertura de Wall Street, el Nasdaq perdía 0,9%, el S&P 500 bajaba 0,6% y el Dow Jones cedía 0,5%. En Europa, el continental Euro Stoxx 50 retrocedía 0,7% y el FTSE 100 de Londres se replegaba 0,5%, después de que el Banco Central Europeo anunció un alza de tasas de 25 puntos base (pb), como se esperaba. Al cierre de Asia, destacó la caída del hongkonés Hang Seng (-1,3%).
Al menos hasta noviembre
El petróleo Brent escalaba 3,6% hasta los US$ 104,8 por barril, nuevos máximos desde mayo, y con ello los rendimientos del Tesoro aumentaban unos 7 puntos base en los tramos de dos a 10 años, a la vez que el dólar se fortalecía globalmente.
Los operadores de futuros y swaps están considerando seriamente la posibilidad de que la Reserva Federal suba las tasas de interés dos veces antes de que termine el año, e incluso avizoran un tercer recorte durante 2027.
Donald Trump sostuvo que la guerra contra Irán sólo terminará una vez que se hayan celebrado las elecciones de mitad de mandato en EEUU, agendadas para noviembre, y que por lo tanto no se verá antes de eso ningún alivio en los precios de los combustibles.
Los precios al productor de agosto en EEUU no trajeron un alivio. El índice general subió 0,4%, como se esperaba, pero desde una serie anterior revisada levemente al alza, y la tasa anual de inflación mayorista alcanzó 5,4%, una décima sobre lo esperado.
Mientras Washington persiste con su bloqueo a los puertos iraníes en Ormuz, Teherán se ha mostrado determinado a escalar los ataques de represalia si EEUU continúa atacando sus activos, como ha sido frecuente esta semana.
Además, según el New York Times, los militantes hutíes de Yemen -aliados de Irán- derrotaron a las fuerzas gubernamentales en una ciudad costera del mar Rojo, con lo que estarían mejor posicionados para interrumpir el tráfico en el estrecho de Bab al-Mandeb.