La escasez mundial de diésel podría prolongarse hasta bien entrado 2027, pese a la recuperación prevista en la actividad de las refinerías, advirtió este miércoles la Agencia Internacional de Energía (AIE). En su informe mensual sobre el mercado petrolero, el organismo alertó que las dificultades para recomponer los inventarios y restablecer el suministro desde Medio Oriente podrían obligar a nuevas reducciones del consumo, con elevados costos para la economía mundial.
La magnitud del problema quedó reflejada en las cifras de septiembre. Las exportaciones mundiales de diésel fueron 700 mil barriles diarios inferiores a las registradas un año antes, mientras que los precios mayoristas del combustible alcanzaron máximos históricos cercanos a US$ 220 por barril en Europa y Estados Unidos.
La combinación de una menor disponibilidad y precios elevados mantiene bajo presión a un combustible fundamental para el transporte de mercancías, la industria y numerosas actividades productivas.
Aunque la AIE anticipa una recuperación de la actividad de las refinerías hacia fines de este año, considera que el aumento de la producción será insuficiente para compensar las pérdidas acumuladas durante 2026.
La prolongación de las interrupciones en Medio Oriente y las dificultades para reponer las existencias amenazan con mantener el mercado bajo presión incluso después de que comience a mejorar la oferta.
700 mil barriles menos de diésel exportó el mundo en septiembre respecto del mismo mes de 2025.
“Como resultado, el balance del mercado del gasóleo seguirá ajustado hasta bien entrado 2027 y dependerá de una recuperación del suministro de productos petroleros de Medio Oriente”, señaló el organismo en su informe de octubre.
Si bien la agencia también prevé que el mercado podría volver a registrar excedentes durante el primer trimestre de 2027, ello no se traduciría inmediatamente en una normalización del abastecimiento.
Según sus proyecciones, los inventarios de diésel no comenzarían a recuperarse de manera significativa antes del segundo semestre del próximo año, prolongando la vulnerabilidad frente a nuevas interrupciones del suministro.
Forzosa reducción de la demanda
Las consecuencias económicas constituyen otra de las principales preocupaciones del organismo. La escasez y el encarecimiento del diésel elevan los costos del transporte y de la producción, con efectos que se transmiten a los precios de los bienes y a los ingresos reales de los hogares.
A ello se suma el riesgo de una menor actividad económica, en un escenario de presiones inflacionarias persistentes, las que han conducido a una política monetaria más restrictiva a nivel global.
La AIE advirtió que, si no se restablece el flujo de productos petroleros desde Medio Oriente, “podrían ser necesarias nuevas reducciones de la demanda, con los elevados costos económicos que ello implicaría”.
De esta manera, el ajuste del mercado dependería no solo de una recuperación de la oferta, sino también de una disminución del consumo, con consecuencias para empresas y consumidores.
El deterioro del abastecimiento forma parte de una alteración más amplia del mercado energético mundial. La AIE estima que la oferta global de petróleo disminuirá en promedio 5,8 millones de barriles diarios durante 2026, hasta 100,7 millones, antes de recuperarse en 7,7 millones de barriles diarios en 2027.
En paralelo, los inventarios mundiales de crudo cerraron septiembre 509 millones de barriles por debajo de los niveles anteriores a la guerra, reduciendo el margen para absorber nuevas perturbaciones.
Medidas para aliviar el mercado
Ante la persistencia de las restricciones, las principales economías consumidoras buscan acelerar la llegada de suministros adicionales.
El informe recordó que el 2 de octubre los líderes del G7 se comprometieron a adelantar la entrega de los volúmenes acordados en el marco de la acción colectiva de la AIE del 11 de marzo, “dando prioridad a la rápida liberación de suministros de diésel al mercado durante las próximas semanas”.
La preocupación también llevó al director ejecutivo del organismo, Fatih Birol, a solicitarle a los países miembros que evaluaran nuevas liberaciones de diésel de sus reservas, además de acelerar las entregas previamente comprometidas.
El consejo de gobierno de la agencia tiene prevista una reunión este jueves para abordar la situación del mercado energético y las posibles respuestas ante las persistentes interrupciones.
Las advertencias de la AIE coincidieron con una nueva jornada de alzas en los precios internacionales del petróleo. Los futuros del Brent cerraron este miércoles en US$ 106,06 por barril, con un avance de 37 centavos, mientras que los del WTI terminaron en US$ 95,09, tras subir 95 centavos.
Los operadores asimilaron las perspectivas de restricciones prolongadas en el mercado energético, en medio de una nueva escalada de las hostilidades en Medio Oriente.
A las preocupaciones por el suministro se sumó un ataque con misiles de los rebeldes hutíes de Yemen contra la sede central de Saudi Aramco en Dhahran, en el este de Arabia Saudita.
El impacto provocó un incendio en un edificio administrativo, sin dejar heridos, según las autoridades sauditas.
La ofensiva se produjo en medio de una serie de ataques contra infraestructura energética y objetivos civiles del reino, que amenazan con dificultar aún más la recuperación de las exportaciones petroleras de la región.