La inflación de Estados Unidos volvió a acelerarse. Según datos publicados este miércoles por la Oficina de Estadísticas Laborales, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 0,6% en septiembre, frente a una subida de 0,4% en agosto y en línea con lo previsto por un sondeo de Reuters, que contemplaba un aumento del 0,6% para este mes.
De esta manera, el IPC estadounidense tuvo un incremento del 3,7% interanual, tras un aumento del 3,4% en agosto. Este dato se sigue situando por sobre el objetivo del 2% de la Reserva Federal.
En tanto, el IPC subyacente –que excluye los elementos más volátiles y es la medida preferida por la Fed– registró una subida del 2,6% interanual, 0,2 punto porcentual (pp) adicional al aumento de agosto y 0,1 pp por sobre lo previsto por analistas para el mes de septiembre.
“Los estadounidenses están viendo cómo la inflación reduce drásticamente sus ingresos”, dijo la economista jefe de Navy Federal Credit Union, Heather Long, en una nota. “Mientras tanto, la Reserva Federal no observa avances en el control de la inflación”, y el aumento de los precios del combustible “está empezando a repercutir en otros sectores”.
Según el economista jefe de AllianceBernstein, Eric Winograd, “la inflación simplemente no está bajando con la suficiente rapidez”.
Este último dato reforzó las expectativas del mercado de una nueva alza de tasas por parte de la Fed, lo que se reflejó en el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años, principal referencia para el costo del crédito en EEUU, que subió 9 puntos básicos hasta el 5,304%. Si antes los operadores consideraban una probabilidad del 22% de un alza de tasas para octubre, ahora estiman una probabilidad del 45%.
Para el director de inversiones de Regan Capital, Skyler Weinand, "está más claro que nunca que la inflación es persistente y avanza en la dirección equivocada", indicó a Bloomberg, agregando que esperan una pausa en el alza de tipos para octubre, "prevemos que los aumentos se reanuden en diciembre y continúen hasta junio de 2026".
El economista jefe de Annex Wealth, Brian Jacobsen, considera que los datos fueron “lo suficientemente calientes” como para mantener en alerta a los operadores, así que “lo más probable es que la Fed siga esperando hasta diciembre para volver a subir las tasas. Cuanto más tiempo se mantenga elevada la inflación energética, mayor será la probabilidad de que se traslade a la inflación subyacente”, señaló el analista a Bloomberg.
El analista de mercados de XTB, Felipe Oyarzún coincide en que este dato de inflación persistente "reduce el espacio de la Reserva Federal para flexibilizar su política monetaria, manteniendo abierta la posibilidad de nuevas alzas de tasas antes de terminar 2026".
Cabe destacar, que esta cifra corresponde a la última lectura de la inflación antes de las elecciones de mitad de mandato programadas para el 3 de noviembre y pone en juego las posibilidades del Partido Republicano de lograr retener la mayoría en la Cámara de Representantes y el Senado.
En este contexto, el economista jefe de SMBC Nikko Securities America, Joe LaVorgna, afirmó a Financial Times que no cree que “haya urgencia por reaccionar a este informe y subir los tipos de interés seis días antes de las elecciones de mitad de mandato” ya que “la Reserva Federal no quiere verse envuelta en una disputa política innecesaria. Pero casi con toda seguridad volverá a hacerlo en diciembre”.
Luego de que se intensificaran las tensiones en la guerra con Irán, los precios de gasolina y diésel se dispararon en los últimos meses con los consumidores pagando más de US$ 4 por galón, según la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA), mientras que el crudo WIT subió casi un 2% hasta rondar los US$ 96 por barril.
Esto llevó a que el presidente Trump anunciara la semana pasada la flexibilización temporal de las restricciones a las exportaciones de diésel proveniente de Rusia con el objetivo de reducir los elevados precios de la energía, algo que generó descontento entre las filas republicanas.
“El IPC tuvo un fuerte repunte, y no se trató solo de los precios de los combustibles (...)”, señaló el jefe de estrategia macroeconómica de Carson Group, Sonu Varghese, “lo único sorprendente es que los inversores sigan viéndose sorprendidos por una inflación generalizada. Y aún no hemos visto el impacto total del aumento de los precios del diésel y del auge de la IA”.