“Ser grande no es anticompetitivo en sí mismo ni sinónimo de ser abusivo”. Con esas palabras la multinacional Google encabezó su contestación a las demandas interpuestas en su contra –y su matriz, Alphabet– por parte de los canales de televisión Canal 13, Mega, Chilevisión, TVN y TV+; los que acusaron a la gigante de abuso de posición dominante en los mercados de los motores de búsqueda y de publicidad digital.
Esto, cabe recordar, sumándose a los pasos que ya dieron medios de comunicación como Copesa (La Tercera), El Mostrador y Cooperativa en 2024, cuando interpusieron sus propias demandas ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) por las mismas causas.
Representados por el bufete de abogados Cariola Díez Pérez-Cotapos, Google comenzó su defensa –contenida en 209 páginas– planteando que hoy los medios de comunicación se enfrentan a un escenario “cada vez más competitivo”, marcado por una importante oferta de contenido disponible en múltiples plataformas y formatos.
En este contexto, sin embargo, aseguró que las demandantes “intentan buscar culpables donde no los hay”, atacando avances tecnológicos "y, para ello, tergiversando tanto los hechos como el derecho". En esta línea, alegó que la multa solicitada, correspondiente al 30% de sus ingresos publicitarios en Chile –la “más alta jamás solicitada por una infracción a la libre competencia" en el país– vulnera gravemente el principio de proporcionalidad.
Cuánto pesa el negocio de las noticias
Los medios acusan un abuso de posición dominante de Google tanto en el mercado de motores de búsqueda como en el relativo al de publicidad digital.
Sobre su presunto actuar en el primero, la multinacional se defendió asegurando que Google no ha cometido infracción alguna a la libre competencia y que, por el contrario, "ha actuado e innovado en interés de sus usuarios y ha facilitado la difusión de ideas y conocimientos”.
En esta línea, manifestó que las aprehensiones sobre una posible apropiación de contenidos consistirían en una controversia sobre derechos de propiedad, que debería resolverse ante un tribunal civil o ante el Congreso. Sin embargo, aseveró que su motor de búsqueda cumple con la legislación chilena sobre derechos de autor.
De todas formas, para descartar la teoría de los canales sobre que “el contenido noticioso es el aspecto más esencial del atractivo de Google” y que, por tanto, debería serles compensado de alguna forma, la gigante afirmó que “el contenido noticioso no tiene impacto alguno en los ingresos publicitarios de Google”.
Para probarlo, ilustró que, según cifras internas, las consultas orientadas a noticias constituyen sólo una proporción muy pequeña del total de consultas de Google Search, que van “en torno al 1-2%”.
Además, para ahondar la firma argumentó que tiempo atrás midieron el valor del contenido noticioso para Google en un ensayo aleatorio. En sencillo, este consistió en remover de Search, Discover y Google News el contenido de noticias para el 1% de los usuarios en ochos países en Europa.
¿El resultado? No hubo “ningún cambio estadísticamente significativo en los ingresos por publicidad en Search, pese a que los usuarios promedio diarios disminuyeron en un 0,8%”, manifestó Google. En el impacto global sobre los ingresos publicitarios en Search, Discover, Display Ads y otras propiedades, en tanto, “tampoco pudo distinguirse estadísticamente de cero, ni a nivel agregado ni por país”.
Colaboración con los medios
La multinacional insistió en que ellos no son responsables de la reducción de ingresos y la pérdida de competitividad del periodismo tradicional. No obstante, sí defendió que desde su vereda han destinado energías en colaborar estrechamente con los medios.
Según estimaciones internas, fundamentó, “cada mes Google redirige a sus usuarios a sitios web de noticias más de 24 mil millones de veces, lo que brinda una oportunidad única para que los publicadores (los medios) aumenten sus audiencias y muestren a los visitantes dirigidos a sus sitios web anuncios u ofertas de suscripciones".
En esta línea, la firma argumentó que cuenta con diversos proyectos que tienen por objetivo promover el periodismo, como Google News Initiative, que ayudó –según ejemplificó– a medios como El Heraldo Austral de Chile o el Rancagüino, a aumentar en 46% sus usuarios y en un 33% su audiencia, respectivamente.
Las IA Overviews
Ante la premisa de los medios de que las IA Overviews (resúmenes generados con inteligencia artificial generados al momento de realizar una búsqueda) actúan en contra de ellos, Google cuestionó que “las demandantes no aportan evidencia alguna en respaldo de esta afirmación”.
En esta línea, manifestó que Google Search no es la única fuente de tráfico de los medios (por lo que tampoco es un “socio comercial inevitable”, como alegaron los canales), sino que en Chile, por ejemplo, “las redes sociales son la principal puerta de entrada a las noticias para el 45% de las personas”. Por lo mismo, señaló que las fluctuaciones de tráfico no pueden atribuirse a esta función, sino que se explican por diversos factores ajenos a sus productos.
De todas formas, la gigante se defendió en su contestación argumentando que Google despliega esfuerzos “extensos” para fomentar el crecimiento de los medios y que estos resúmenes están diseñados para incentivar a los usuarios a interactuar con los sitios de los medios si es que el contenido les resulta de interés.
¿Qué pasa ahora? Con ambas perspectivas sobre la mesa, el siguiente paso en la causa es que el TDLC cite a las partes (los medios y Google) a una audiencia de conciliación.