En un paso estratégico para la transición energética y el desarrollo de industrias de bajas emisiones en el país, Arauco, Copec y Abastible formalizaron un acuerdo de colaboración para poner en marcha el proyecto SynFuels Biobío. La iniciativa busca validar a escala piloto la producción de combustibles sintéticos (e-fuels) de baja huella de carbono utilizando hidrógeno verde y dióxido de carbono (CO₂) biogénico capturado durante el proceso productivo de la celulosa.
El piloto se instalará en las dependencias de la Planta Arauco, en la Región del Biobío. La zona ofrece ventajas competitivas poco frecuentes a nivel internacional: la convergencia en un mismo polo industrial de fuentes de CO₂ de origen biogénico, acceso a energía de matriz renovable e infraestructura productiva madura para realizar pruebas en condiciones reales.
El desarrollo tecnológico del proyecto está a cargo de Bioforest, el centro de investigación e innovación de Arauco, entidad que articula las capacidades técnicas requeridas para la implementación de la planta.
Al respecto, el gerente de Bioforest, Sebastián Mandiola, señaló a DF Regiones que “SynFuels refleja muy bien lo que buscamos hacer desde Bioforest que es transformar conocimiento en soluciones concretas. Es también un ejemplo de cómo la colaboración entre empresas y el sector público permite sumar capacidades, desarrollar nuevas tecnologías y probarlas en condiciones industriales reales. Ese aprendizaje puede aportar a la transición energética y abrir nuevas oportunidades de desarrollo desde Biobío para Chile”.
Transporte pesado y electrificación
SynFuels Biobío cuenta con el respaldo de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) mediante el Programa Tecnológico para el Uso y Adopción de Hidrógeno en la Industria Chilena, orientado a impulsar la validación de nuevas tecnologías limpias.
La motivación central del proyecto apunta a resolver un desafío clave en la descarbonización centrándose en la atención de sectores donde la electrificación no resulta viable o competitiva en términos del corto y mediano plazo, como es el caso del transporte pesado, el transporte marítimo y la aviación.
Desde lo operativo, la planta capturará el CO₂ biogénico de la celulosa y lo combinará con hidrógeno verde generado mediante electricidad renovable y agua desmineralizada. Toda la demanda energética del piloto será abastecida con fuentes 100% renovables.
Escalamiento a nuevas rutas
Aunque en esta etapa inicial el objetivo priroritario no es la producción en masa sino generar aprendizaje técnico, reducir riesgos operacionales y formar capital humano local, la alianza contempla explorar en sus futuras fases nuevas rutas de producción, tales como combustibles sostenibles para la aviación (eSAF) y gas licuado sintético (e-GL).
Asimismo, Empresas Copec ratificó recientemente su respaldo institucional al avance del proyecto, consolidando una alianza tripartita que integra capacidades forestales, energéticas e industriales para posicionar a la Región del Biobío como un laboratorio real para las tecnologías que marcarán la transición energética en el sur.