Un buque de 200 metros de largo y 38 metros de ancho, capaz de transportar hasta 7 mil automóviles llegó el fin de semana hasta el puerto de San Antonio. Se trata del BYD Changzhou, el primer car carrier de la fabricante china BYD en recalar en un puerto chileno.
La nave arribó procedente de Taicang, China, como parte de la ruta que conecta al país asiático con Sudamérica y que abastece a distintos mercados de la región con vehículos eléctricos e híbridos enchufables.
Y tras una espera debido a las condiciones climáticas, finalmente este miércoles comenzará en San Antonio el desembarco de los 1.918 vehículos BYD destinados al mercado chileno, entre unidades 100% eléctricas e híbridas enchufables. Según informó la compañía, corresponde al mayor cargamento de vehículos de nuevas energías recibido en Chile en una sola operación marítima.
La magnitud del embarque se refleja también en la variedad de vehículos transportados. A bordo llegaron unidades de Dolphin Mini, Yuan Pro DM-i, Yuan Plus, Song Pro, Song Plus DM-i, Sealion 7 y Atto 8, siete modelos que la empresa comercializa dentro de su oferta eléctrica e híbrida enchufable.
El gerente comercial de BYD Chile, Rodrigo González, señaló que “este nuevo desembarco representa mucho más que la llegada de vehículos; es una señal concreta de cómo la electromovilidad continúa consolidándose en Chile. La creciente y explosiva demanda por vehículos de nuevas energías demuestra que los consumidores valoran cada vez más tecnologías innovadoras, eficientes y sostenibles”.
Más de 3.500 vehículos solo en agosto
El Changzhou es parte de un despliegue logístico mayor que BYD prepara para Chile y que contempla nuevas operaciones marítimas durante los próximos meses.
La compañía proyecta que más de 3.500 vehículos llegarán al mercado chileno durante agosto, mientras que hacia fines de 2026 espera superar las 10.000 unidades nuevas arribadas al país, que posteriormente serán distribuidas a través de su red de concesionarios.
El crecimiento de los envíos coincide con un fuerte aumento de las ventas de este tipo de automóviles en Chile. De acuerdo con cifras de la Asociación Nacional Automotriz de Chile consignadas por la compañía, durante el primer semestre se comercializaron 9.978 vehículos electrificados enchufables, un salto de 165,4% frente al mismo período de 2025.
Solo los híbridos enchufables alcanzaron 3.811 unidades entre enero y junio, con un crecimiento de 219,4% respecto de igual período del año pasado.
Una llegada marcada por las condiciones del mar
La primera recalada del gigante de BYD en Chile también estuvo condicionada por el clima. El Changzhou había llegado inicialmente a San Antonio el sábado 8 de agosto, pero permaneció brevemente en el terminal y posteriormente debió salir a la gira para esperar mejores condiciones meteorológicas antes de continuar su operación.
El episodio se sumó a lo ocurrido en la escala anterior del buque. Antes de llegar a Chile, la nave recaló en Manta, Ecuador, donde no pudo realizar su operación debido a la altura de las olas.
En San Antonio, la operación se realiza en el Sitio 4-5 administrado por DP World. Curtis Doiron, CEO de DP World en Chile, señaló que “estamos muy contentos de recibir por primera vez en Chile este moderno buque de BYD con vehículos eléctricos de la marca para el mercado local. Este arribo confirma el liderazgo humano y tecnológico del terminal multipropósito de DP World en San Antonio para una llegada segura y eficiente de vehículos y cargas a Chile".
La flota propia de BYD
El BYD Changzhou fue botado al mar en 2024 y recibió su nombre por la ciudad china donde la automotriz mantiene una de sus principales plantas de producción. La nave forma parte de la flota de transporte marítimo que la fabricante ha desarrollado para trasladar directamente sus vehículos hacia distintos mercados internacionales.
El car carrier tiene una capacidad máxima de 7.000 vehículos y utiliza un sistema de propulsión dual que combina gas natural licuado y combustible convencional. Según BYD, esta tecnología permite mejorar la eficiencia de las operaciones marítimas y disminuir las emisiones durante los viajes.
La estrategia de contar con embarcaciones propias busca darle a la compañía mayor control sobre la distribución internacional de sus vehículos, reducir los tiempos de entrega y aumentar su capacidad para abastecer mercados donde está creciendo la demanda. Chile es uno de los destinos considerados dentro de ese esquema, con nuevas llegadas contempladas para completar las más de 10.000 unidades previstas durante 2026.