Donald Trump hizo su último llamado de campaña a los votantes de las Grandes Llanuras de Estados Unidos el domingo, a solo dos días de las elecciones de mitad de mandato que amenazan con poner fin al control republicano del Congreso, en lo que sería un duro revés para el Presidente.
En un intento por reforzar a los republicanos vulnerables en dos contiendas clave por el Senado, Trump encabezó actos en Iowa y Kansas -dos estados en los que ganó cómodamente durante su campaña presidencial de 2024-, antes de regresar a Washington de cara a la votación del martes.
“Estoy haciendo estos malditos mítines por todas partes”, dijo Trump ante la multitud en Dubuque, Iowa, y pronosticó una victoria sobre aquellos a quienes calificó de “yihadistas” y “comunistas”.
“Vamos a elegir republicanos que pongan a Estados Unidos primero en todos los niveles, vamos a mantener fuerte a nuestra nación”, agregó el mandatario.
Durante las etapas finales de la campaña, Trump ha intentado apuntalar a sus candidatos preferidos en zonas profundamente conservadoras, incluido el Medio Oeste rural, donde incluso algunos de sus partidarios están molestos por los elevados costos de la energía.
Aunque se espera que los republicanos pierdan el control de la Cámara de Representantes, Trump intenta preservar la mayoría de su partido en el Senado de Estados Unidos.
A principios de este año, la Cámara Alta parecía asegurada para el partido de Trump, pero ahora está en riesgo a medida que la popularidad del Presidente ha seguido cayendo. En una señal preocupante para Trump, una encuesta de The New York Times/Siena publicada el domingo mostró que los demócratas lideraban en muchas de las contiendas clave por el Senado.
La Casa Blanca y sus aliados en el Capitolio esperan limitar los daños el martes presentando la alternativa demócrata como riesgosa y subordinada a la izquierda socialista, al tiempo que aprovechan algunas de las divisiones que han sacudido a los demócratas durante la campaña.
En Michigan, el candidato demócrata progresista Abdul El-Sayed se ha visto envuelto en un amargo enfrentamiento con Haley Stevens, su exrival moderada en las primarias, lo que amenaza la unidad del partido en este estado clave del cinturón industrial.
El domingo por la mañana, Stevens respaldó a Mike Rogers, el candidato republicano, y acusó a su rival demócrata de promover el odio hacia Israel. Su repentina decisión provocó una feroz reacción de importantes figuras de la centroizquierda, incluido Chuck Schumer, líder de la minoría en el Senado, quien la calificó de “traición despreciable”.
Pero, en general, los republicanos han estado cada vez más a la defensiva, mientras los votantes rechazan la incapacidad de Trump para abordar las preocupaciones por el costo de la vida y su guerra contra Irán, lo que deja a los demócratas al alcance de conseguir la ganancia neta de cuatro escaños que necesitan para recuperar la mayoría.
Roy Cooper, el exgobernador demócrata de Carolina del Norte, probablemente gane su contienda en ese estado del sur. Mientras tanto, los candidatos demócratas están cerca de imponerse en Maine, Ohio y Alaska -estados cuyos escaños están actualmente en manos republicanas-, además de los estados agrícolas que Trump visitó el domingo.
En Alaska, un juez federal desestimó una demanda del Gobierno de Trump que impugnaba de manera anticipada los resultados de la elección por un escaño en el Senado.
La campaña de la demócrata Mary Peltola ha sido acusada de intentar dividir el voto republicano mediante el reclutamiento de un candidato con un nombre casi idéntico -Dan J Sullivan- al del actual senador republicano Dan S Sullivan.
En Iowa, Ashley Hinson, la candidata republicana al Senado respaldada por Trump, intentó mostrarse comprensiva con las preocupaciones de los votantes por la inflación, al tiempo que sugirió que estaría dispuesta a desafiar al Presidente. “Las familias trabajan duro y hacen todo bien, pero sus sueldos no rinden tanto como deberían”, escribió en el Des Moines Register.
“Si hay una buena idea que permita reducir los costos y mejorar la vida de las familias de Iowa, trabajaré con cualquiera para llevarla a cabo. Y cuando Washington se equivoque, no tendré miedo de enfrentarme”, agregó la postulante oficialista.
Durante el mitin del domingo, el Presidente dijo que Hinson sería “extraordinaria”, pero luego centró su atención en su aparente pérdida de peso.
“Conozco a Ashley desde hace mucho tiempo y antes tenía un poco más de peso”, dijo Trump, quien también ha comentado la apariencia física de otros candidatos republicanos a lo largo de la campaña. “Se puso en forma. Está en perfecta forma”, afirmó.
Uno de las grandes disputas de las elecciones de mitad de mandato de este año es el escaño del Senado por Texas, donde Ken Paxton, aliado de Trump, intenta mantener este bastión republicano frente al desafío altamente competitivo del demócrata James Talarico.
Los demócratas esperan poder revertir parte de los avances que Trump consiguió entre los votantes jóvenes, así como entre los votantes negros e hispanos, durante su victoriosa campaña presidencial de 2024, al tiempo que se benefician de una menor participación de la base republicana tradicional.
“La situación ha empeorado tanto que necesitamos a alguien que nos devuelva nuestro gobierno, porque no está funcionando”, dijo el domingo a MS Now Troy Jackson, el candidato demócrata al Senado por Maine que intenta desbancar a la veterana republicana Susan Collins.
“Los precios de los combustibles están por las nubes, (tenemos) aranceles, ¿y por qué? Para que los multimillonarios puedan tener más dinero y Donald Trump pueda hacer lo que quiera”.