Más de 50 viajes desde España a Chile ha realizado el presidente ejecutivo de Sacyr, Manuel Manrique. Y uno de esos más de medio centenar de trayectos ocurrió hace unos días, cuando el lunes pasado aterrizó a primera hora de la mañana en Santiago.
Su visita se enmarca en la celebración de los 30 años de Sacyr en Chile, una historia que comenzó a fines de 1996, cuando la compañía española se adjudicó la autopista Los Vilos-La Serena. La apuesta no estuvo exenta de riesgos, considerando que se trataba de una de las diez primeras concesiones licitadas en el país.
Tres décadas después, Chile se ha convertido en el principal mercado de concesiones de Sacyr. Actualmente, 26 de sus 72 activos concesionales se encuentran en territorio nacional, equivalentes al 36% de su cartera global por número de proyectos.
Las cifras de inversión también dan cuenta del peso que ha adquirido el país en sus operaciones. Durante los últimos 30 años, Sacyr ha desembolsado cerca de US$ 7 mil millones en Chile y, para los próximos cuatro, proyecta inversiones adicionales por US$ 5.600 millones.
“El sistema concesional chileno es el mejor del mundo. Muchos países están aprendiendo de él, en Sudamérica todos han copiado el sistema. Realmente estamos muy contentos, e incluso hemos integrado a muchos trabajadores chilenos en otras de nuestras obras”, enfatizó Manrique en conversación con Diario Financiero.
Con una cartera cada vez más amplia y la intención de seguir creciendo, Sacyr decidió reforzar su estructura organizacional en Chile. Hace algunos meses creó el cargo de jefe país, para el cual designó a José Peláez, un ejecutivo de larga trayectoria dentro de la compañía.
Bajo su dirección quedaron las tres principales divisiones de la firma: Concesiones, encabezada por Javier Mirat; Sacyr Ingeniería e Infraestructuras, liderada por Cristián Sandoval; y Sacyr Agua, a cargo de Lucas de Marcos.
“Este año vamos a hacer una cifra de negocio de US$ 1.200 millones, el año que viene US$ 1.500 millones, y el que sigue US$ 2 mil millones. Hemos puesto aquí una organización potente porque vamos creciendo. Y si es que vienen cárceles, pues iremos a las cárceles”.
- Hoy en día acumulan una importante cartera de proyectos, ¿quieren seguir sumando concesiones?
-Totalmente. Nos gustan todas.
- ¿Alguna en específico?
-Inicialmente nos gustan todas. Compramos las bases de todos los proyectos. Lo que pasa es que luego, cuando ahondas un poco más, hay algunas que no llegan a tener una rentabilidad mínima, otras en que el tráfico estudiado no es el que buscamos. Hay muchas variables.
- El gobierno ha mencionado que le gustaría ampliar el sistema de concesiones a otras obras, como establecimientos educacionales y complejos fronterizos. ¿Les interesaría proyectos de ese tipo?
Nosotros lo hemos demostrado, hemos ampliado y esa es nuestra política. Seguiremos ampliando. Este año vamos a hacer una cifra de negocio de US$ 1.200 millones, el año que viene US$ 1.500 millones, y el que sigue US$ 2 mil millones. Hemos puesto aquí una organización potente porque vamos creciendo. Y si es que vienen cárceles, pues iremos a las cárceles.
“Hay que premiar o facilitar al que paga, y poner todo inconveniente o toda la pena del infierno al que no. A la gente que no paga, y que tenga un cierto número de incumplimientos, que no pueda sacar la patente, o la licencia de conducir o el permiso de circulación”.
- En esta etapa de crecimiento, ¿cómo evalúan al nuevo gobierno?
- Vemos que han venido con mucha fuerza, ilusión y lo que sí parece clarísimo es que apuestan por el sistema concesional y apuestan por solucionar los problemillas o mejorar el sistema. A nosotros nos han favorecido, pues el tema de impacto ambiental que teníamos ya lo han puesto en marcha. Se ve que favorecen la inversión, que al final genera empleo para el país y genera riqueza. Estamos muy esperanzados.
- ¿Y cómo vieron la decisión del nuevo gobierno de bajar la concesión de los corredores del Biobío? ¿No les encendió las alarmas?
- Eso no se ha hecho gratis, seguro tendrá una justificación. Nosotros vamos a seguir presentándonos, seguimos apostando por Chile. La seguridad jurídica del sistema concesional es envidiable.
Mejoras al sistema
- ¿Qué cambios le haría al sistema de concesiones chileno?
- Aquí se cumplen los contratos. Eso te da una tranquilidad para afrontar cualquier cosa. Pero siempre hay cosas que se pueden mejorar, siempre. Hay tres aspectos específicos. La permisología, hay que acortar un poco los tiempos; la resolución de controversias, ya que dura mucho tiempo y hay muchos pasos que hacer, y la famosa evasión.
- ¿Cuáles son los niveles de evasión en las obras de Sacyr?
- Varían muchísimo, no tengo esa estadística.
- ¿Pero afecta la rentabilidad?
-Promover la evasión afecta la rentabilidad. Si tú tienes una concesión en la que has invertido y tienes que recuperar por los ingresos, los fraudes perjudican. Pero al sistema, no a Sacyr ni a Chile.
- ¿Cómo se pueden reducir los índices de evasión?
- Hay que premiar o facilitar al que paga, y poner todo inconveniente o toda la pena del infierno al que no. A la gente que no paga, y que tenga un cierto número de incumplimientos, que no pueda sacar la patente, o la licencia de conducir o el permiso de circulación.
- Si comparamos los niveles de permisología en Chile con los de otros países donde están presentes, ¿cómo se ve el país?
- El impacto ambiental y los temas de arqueología están aquí y en medio mundo. En España es terrible. Es un dolor de cabeza en todos los países del mundo.
- O sea, comparado con la región, ¿Chile está bien?
- Pero hay que mejorar, no hay que relajarse.
Financiamiento de las concesiones
- El gobierno se puso como objetivo evaluar la posibilidad de financiar las concesiones en dólares. ¿Qué le parece esa alternativa?
- Me da una impresión buenísima. El mercado está bastante constreñido al haber tantas concesiones.
- ¿Hoy cuesta conseguir financiamiento?
- No, pero cuanto más concesiones haya, si no viene la banca internacional, más cuesta. Pero por sentido común, porque el riesgo de cada banco o cada compañía no es ilimitado. En los últimos 30 años se han invertido como US$ 30 mil millones en concesiones, y el gobierno de ahora busca invertir US$ 4 mil millones por año. Para eso se necesita la banca extranjera; y nosotros ayudaremos a traerla.
- ¿También podrían conseguir nuevos socios?
-Sí, es muy interesante. Yo veo que es necesario.
Sacyr ve espacio para rebajas del TAG mediante acuerdos que beneficien a todas las partes
Otro de los temas que abordó Manrique fue la posibilidad de extender las rebajas en las tarifas TAG a nuevas concesionarias, una medida que ha generado debate en la industria durante los últimos meses. La discusión tomó fuerza luego del acuerdo alcanzado entre el Ministerio de Obras Públicas (MOP) y Autopista Central, que contempla una reducción de las tarifas a cambio de una extensión del plazo de la concesión.
En ese escenario, y aunque el ministro de Obras Públicas ha descartado por ahora incorporar a las autopistas de Sacyr en este tipo de negociaciones, Manrique recordó que la compañía ha alcanzado numerosos acuerdos con las autoridades chilenas en distintas materias, dando cuenta de que existen espacios para negociar cuando se resguardan los intereses de las partes involucradas.
“Yo no soy quien para juzgar. Lo que sí digo es que Sacyr está en constante comunicación con los gobiernos de Chile, porque son nuestros interlocutores y nosotros hemos llegado a acuerdos de todo tipo”, señaló.
En esa línea, planteó que este tipo de entendimientos deben considerar tanto los beneficios para la sociedad como para el sector, junto con mecanismos de compensación que permitan mantener el equilibrio de los contratos.
“Siempre que sea bueno para la sociedad, sea bueno para el sector y se compense con buenas unas medidas. Si tú bajas aquí, pues te correspondo de manera justa y equilibrada”, concluyó el presidente ejecutivo de Sacyr.