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Publicado: Martes 28 de enero de 2014 a las 05:00 hrs.
Por J. Vasagar y P. Spiegel
Berlín/Bruselas
Los gobiernos de la zona euro que enfrentan la amenaza de una bancarrota deberían imponer un impuesto único a la riqueza de sus ciudadanos antes de buscar ayuda de otros, propuso ayer el Bundesbank.
El banco central alemán planteó la idea de un gravamen de emergencia en su informe mensual, argumentando que se ajusta al principio de “responsabilidad nacional, de acuerdo al cual los contribuyentes son responsables de las obligaciones de su gobierno, antes de que la solidaridad de otros Estados sea solicitada”.
El ente afirmó que el tributo tendría que ser único “impuesto en condiciones de crisis nacional extraordinaria”, para limitar las consecuencias negativas para la inversión y potenciales salidas de capital.
La entidad reconoció que una nación en crisis tendría dificultades para convencer a los depositantes y a los inversionistas respecto de que cualquier impuesto sería único.
Si bien el reporte no especificó a un país que debería considerar tal gravamen, sus autoridades podrían haber tenido en mente a Italia.
En el punto más tenso de la crisis en 2011, Roma consideró activamente un tributo extraordinario a la riqueza -conocido como un “patrimonial” en Italia- como una forma de pagar su carga de deuda soberana, la mayor de la zona euro después de la de Grecia. Nunca se promulgó.
Entre las propuestas coordinadas por la Bancada Startup, está flexibilizar la bolsa junior, extender franquicias tributarias a la inversión en startups, eliminar el impuesto a la venta indirecta para tecnológicas y que Corfo pueda invertir en fondos de capital de riesgo.
La consultora Toctoc proyecta que las ventas de viviendas decrecerán un 3,7% este año y acelerarán su recuperación en 2027, con un alza de 17%. A ello se sumaría una reducción del stock de unidades de entrega inmediata.