Con el plan de reconstrucción y desarrollo económico ya aprobado en Chile, junto con nuevos gobiernos que adoptaron posturas más promercado, las reformas tributarias se están tomando la región.
El pasado 28 de julio, Keiko Fujimori asumió la presidencia de Perú para el período 2026-2031. En su discurso ante el Congreso, anunció medidas en distintos ámbitos, entre ellos la reactivación económica, que contempla una revisión en materia impositiva.
Sin una gran reforma tributaria desde hace 20 años en el país, el gobierno de Fuerza Popular apuesta por proponer “cambios quirúrgicos”, asegura el socio de Impuestos Internacionales de EY Perú, Fernando Tori, quien participó esta semana del Seminario de Tributación Internacional, organizado por la misma consultora.
Fujimori busca revisar la Ley del Impuesto a la Renta actual con el fin de añadir reglas para la deducción de gastos vinculados con la capacitación de trabajadores y crear créditos tributarios por la contratación de jóvenes, cuya tasa de desempleo ronda el 10%.
Sumado a esto, la administración busca implementar un régimen que permita a las micro y pequeñas empresas (Mypes) gozar de una tasa del 0% durante sus primeros años, con el objetivo de reducir las barreras de entrada a la formalidad.
El experto de EY en Perú considera que las propuestas de Fujimori están “bien dirigidas”, mientras que el especialista en Colombia plantea que los cambios que busque De la Espriella deben apuntar a “solventar la complicada situación financiera”.
Asimismo, el programa plantea aclarar las reglas de pago de impuestos sobre cómo y cuánto puede una empresa descontar los intereses pagados por deudas o créditos, junto con establecer qué ocurre con las pérdidas derivadas de los seguros financieros que haya contratado.
La propuesta también incluye aumentar la transparencia fiscal internacional a través de un mayor control de inversiones que permita asegurar que las utilidades ganadas en el extranjero paguen los impuestos correspondientes.
Este es uno de los puntos que Tori más valoró: “Si tú tienes una empresa peruana que genera las ganancias en Perú y paga sus impuestos del 29,5%, distribuye dividendos a una holding en el extranjero y paga 5%, con lo cual el Estado peruano está contento si cumplió con la tasa de 33% de tasa efectiva, pero si ese dividendo regresaba porque a su vez lo daban al accionista siendo peruano, se volvía a tributar”.
Con todo, el experto de EY Perú aseguró a DF que están “recontra expectantes, muy positivos, pero no va a ser fácil”, y destacó que estos cambios “están bien dirigidos”.
Colombia: Déficit y terremoto
Más cerca de la línea del Ecuador, Colombia también vivió un cambio de mando: Abelardo de La Espriella asumió la presidencia el 7 de agosto, en reemplazo de Gustavo Petro.
“Mi objetivo es combatir la evasión y crear un ambiente favorable para la inversión, la producción y el empleo”, señaló el jefe de Estado, para luego anunciar el congelamiento del gasto público y una reforma tributaria que contempla, entre otras medidas, la eliminación del impuesto al patrimonio, el cual regresó al sistema tributario colombiano en 2003 como una medida temporal que posteriormente se convirtió en permanente mediante una reforma tributaria en 2022.
Si bien el socio de Impuestos Internacionales de EY Colombia, Luis Sánchez, consigna que hasta ahora los anuncios en la materia han sido “muy generales”, destaca que “se siente un ambiente más favorable a los negocios del que veníamos del anterior gobierno”, afirmó.
Con todo, para el experto de EY Colombia “las reformas tienen que estar pensadas en generar estabilidad a largo plazo, tienen que ser proinversión y lo más simples posibles”, ya que la administración de De la Espriella recibe el país con un déficit fiscal de entre cinco y seis puntos del PIB.
“El gobierno deberá buscar cómo solventar la complicada situación financiera a través de una reforma tributaria, pero también siendo competitivo bajo las promesas de campaña”, indicó.
Según el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) –organismo independiente adscrito al Ministerio de Hacienda colombiano cuya función es vigilar el cumplimiento de la regla fiscal– el Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027 estaría en riesgo debido a inconsistencias en el Plan Financiero del Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) 2026 presentado durante la administración de Gustavo Petro. En concreto, el CARF alertó que habría un gasto adicional en torno a US$ 6.600 millones, lo que corresponde a un gasto 5,4% superior al establecido en el MFMP.
A este escenario financiero se suma el sismo de magnitud 7,4 que afectó a las zonas de San José de Palmar, apenas tres días después de que De la Espriella asumiera la presidencia.
De acuerdo con una estimación inicial de BTG Pactual, Colombia podría necesitar recursos equivalentes a un 1% del Producto Interno Bruto (PIB), cerca de US$ 6.350 millones para reconstruir los daños provocados por el terremoto.