En una situación absolutamente sorpresiva, puesto que en la Comisión de Hacienda del Senado -como en la mayoría de estas instancias en el Congreso-, el oficialismo tiene mayoría, se aprobó sólo el veto supresivo del gobierno a la prohibición del anatocismo (aplicación de interés sobre interés). Ello debido a que los senadores María José Gatica (RN) y Rodolfo Carter (indep. republicano), no acompañaron al presidente de la comisión Javier Macaya (UDI) en las otras dos observaciones que el Ejecutivo hizo al proyecto misceláneo.
A diferencia de lo ocurrido en la Comisión de Hacienda de la Cámara, en la instancia del Senado los vetos se votaron uno a uno y no en un paquete, resultando que el que recae sobre el artículo que prohíbe el anatocismo fue el único aprobado por tres votos a favor y dos en contra, dando cuenta de composición de este órgano.
En cambio, el segundo veto que suprime el derecho al olvido financiero, fue rechazado por tres votos en contra -al de los senadores socialistas se sumó el de la RN, María José Gatica- y sólo dos a favor. Algo similar ocurrió con el tercer veto, sobre pago a 30 días a las PYME, que también se rechazó, pues sólo obtuvo el respaldo del presidente de la instancia, el rechazo de los representantes del PS y de la senadora Gatica y la abstención de Carter.
Crítica a la institución
La presidenta del Partido Socialista (PS), senadora Paulina Vodanovic, quien rechazó las tres observaciones aseguró que “no me gusta la institución del veto”, por lo que su postura -aseguró- se debe tanto a la forma como al fondo.
En la comisión participaron nuevamente las presidentas del Banco Central y de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), Rosanna Costa y Catherine Tornel, respectivamente, reiterando el efecto negativo que tendrían las medidas vetadas por el gobierno, si estas fueran aplicadas. Y en representación de Hacienda participó el nuevo subsecretario Sebastián Vallebona.
En cualquier caso, el resultado de la comisión le pone una alta cuota de incertidumbre a la votación en la Sala de la Cámara Alta en tabla para ser votada en primer lugar de la sesión de esta tarde. Sin embargo, eso no significa que el gobierno arriesgue que los artículos vetados queden en la ley, ya que con este tipo de vetos, el Ejecutivo gana sí o sí. Ello, porque si es rechazado en la Sala se puede insistir, pero para ese trámite se requieren los 2/3 de los parlamentarios; de no alcanzarse, los artículos observados se caen del proyecto. Por lo que de todos modos el gobierno cumple su objetivo.