El conflicto que ha enfrentado a Estados Unidos e Israel contra Irán desde el mes de febrero ha tenido consecuencias fundamentales sobre la economía mundial, principalmente en la inflación.
Esto, debido a que la guerra entre ambas naciones ha afectado de sobremanera la infraestructura petrolera de la república islámica, además de generar intermitencias en el flujo en el estrecho de Ormuz, donde transita cerca de un 20% de la oferta mundial de petróleo.
Las consecuencias fueron patentes en Chile. El pasado 25 de marzo se aplicó un alza histórica en los precios de los combustibles de consumo interno, derivado de la decisión del gobierno del Presidente José Antonio Kast de traspasar íntegramente el costo a los consumidores debido a la estrecha situación fiscal, lo que -en caso contrario- habría implicado generar desembolsos a través del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) por más de US$ 200 millones por semana para contener el shock externo.
En concreto, la determinación se tradujo en aumentos en torno a $ 370 por litro promedio en las gasolinas de 93 y 97 y de $ 580 en el diésel a partir del jueves 26 de marzo.
¿Cuánto se ahorró finalmente el Fisco con esa decisión? Un informe elaborado por el Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC UDP) responde esa interrogante, ante la disyuntiva de no haber hecho nada o dejar que el Mepco contuviera el aumento de los precios internacionales, mediante la entrega de un subsidio mayor gracias a la rebaja transitoria del impuesto específico a los combustibles.
Así, el reporte elaborado por el economista senior del observatorio, Juan Ortiz, calcula que si el Ejecutivo hubiese suavizado el alza del precio mayorista a partir del umbral de operación del Mepco, el costo fiscal estimado desde el 5 de marzo al 6 de agosto ascendería aproximadamente a US$ 2.290 millones.
En contraste, con la decisión tomada por la autoridad, el costo fiscal acumulado en el mismo período se proyecta en US$ 393 millones.
"Por lo tanto, en caso de haber suavizado el precio mayorista (el precio de venta a clientes), la cifra alcanzaría niveles levemente inferiores a lo observado en 2022, cuando el costo fiscal total fue de US$ 2.376 millones", señala Ortiz, en referencia a la operación del mecanismo hace cuatro años cuando estalló la guerra entre Rusia y Ucrania y generó un shock de precios similar al visto este año en el mercado petrolero.
El alza abrupta del precio de los combustibles y su efecto en la inflación genero un "impacto negativo" en la economía, agrega el economista, aunque también recalca que la decisión del Ministerio de Hacienda sí permitió reducir el costo fiscal.
¿Cuál fue el ahorro? La diferencia entre US$ 2.290 millones (el escenario contrafactual) y US$ 393 millones (el escenario real estimado). Es decir, en el neto el Fisco se ahorró US$ 1.897 millones aproximadamente con la decisión anunciada el pasado 25 de marzo.
"Como resultado del incremento histórico del precio mayorista, la volatilidad de la variación semanal del precio mayorista entre marzo y julio con el Mepco es mayor respecto a la volatilidad del precio si es que no operase el Mepco. Este hecho es inédito, lo cual indica cómo la decisión de fines de marzo llevó a que la volatilidad del precio mayorista aumentara y confirma evidentemente cómo el objetivo de suavizamiento del precio no operó en el presente escenario", sostiene Ortiz en su análisis.
Interpretación de la ley Mepco
El documento del OCEC UDP no solo aborda el efecto financiero que ha generado el aumento histórico del precio de los combustibles de fines de marzo, sino también un debate que se ha abierto recientemente a la luz de la variación de los precios del pasado 29 de julio.
En dicha oportunidad, la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) informó que las alzas serían de $ 32,9 promedio por litro para las bencinas de 93 y 97 octanos, respectivamente. En tanto, el diésel mostraría una variación de $ 28,5 promedio por litro.
El debate se generó porque economistas levantaron la tesis de que el aumento en los precios debiera haber sido mayor, superior a los $ 100 por litro en ambas fuentes de energía, ante el fin de la tregua entre EEUU, Israel e Irán. Incluso algunos plantearon que Hacienda habría reinterpretado la Ley del Mepco para ajustar parámetros que permitieran un traspaso más acotado de precios.
En su informe, Ortiz se hace eco de esta controversia y plantea también ideas para reducir lo que considera es la discrecionalidad en el manejo del mecanismo en ciertas ocasiones.
"Para el 30 de julio, el Ejecutivo interpretó la normativa de funcionamiento del Mepco para no cumplir, por primera vez, los dos criterios de su operación: el umbral de variación y la banda del precio de referencia. Así, para las gasolinas y el diésel el precio de paridad, más el componente variable final, se ubicó fuera de la banda del precio de referencia por primera vez. Un hecho inédito, lo cual puede llevar a futuro a un potencial manejo discrecional del Mepco", advierte.
Así, el economista pone sobre la mesa un par de alternativas para evaluar esquemas transitorios ante shocks abruptos en el mercado.
Una propuesta es permitir un incremento del umbral de variación del precio mayorista (el valor de venta de los combustibles que informa ENAP), el cual hoy es del 2,4% del promedio de dos semanas previas del precio base sin el componente variable (el incremento o rebaja transitoria del impuesto específico, según las condiciones del mercado) de la gasolina 93 y el diésel, "lo cual lograría acelerar el traspaso -ya sea al alza o la baja- del precio base al precio mayorista, reduciendo la incidencia fiscal".
El segundo esquema, agrega, es evaluar un nuevo tipo de cláusula de salida del Mepco, que aplique no solo a partir del costo fiscal acumulado desde el 1 de enero de 2023 a la fecha -como está establecido hoy-, sino que considere que ante un shock en el mercado se estime el costo fiscal proyectado durante la vigencia respecto a un cierto umbral establecido.