El petróleo registraba una fuerte caída este lunes, en medio de nuevas señales de apertura diplomática por parte de Irán que alimentaron las expectativas de una salida negociada al conflicto con Estados Unidos y de una eventual normalización del suministro de crudo desde Medio Oriente.
Los futuros del Brent, referencia internacional del petróleo, retrocedían un 7,47%, hasta los US$ 104,96 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense perdía un 7,2%, hasta los US$ 96,62. Durante la jornada, ambos contratos llegaron a mínimos de US$ 104,49 y US$ 96,44, respectivamente.
El movimiento se produjo luego de que el Presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmara que el líder supremo de la República Islámica, Mojtaba Khamenei, otorgó a su gobierno mayores facultades para avanzar en conversaciones de paz, en momentos en que crecen los esfuerzos diplomáticos para evitar una nueva escalada militar con Washington e Israel.
“Nos esforzamos por resolver el problema mediante el diálogo y, en este sentido, el Líder Supremo también ha otorgado ciertos poderes al gobierno”, declaró Pezeshkian, según la agencia estatal de noticias iraní IRNA.
El mandatario no precisó el alcance de estas nuevas atribuciones ni si implican una flexibilización de las condiciones que Teherán ha mantenido en sus negociaciones indirectas con Wash9ington. Sin embargo, sus declaraciones fueron interpretadas por los inversionistas como una señal de que todavía existe espacio para una solución diplomática.
“El mercado del petróleo sigue reaccionando con extrema sensibilidad a cada noticia procedente de Oriente Medio”, afirmó el analista de UBS Giovanni Staunovo, según consignó la agencia Bloomberg. “Si bien los temores a una escalada inminente hicieron subir los precios la semana pasada, estos han caído bruscamente a medida que continúan las conversaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán”.
La caída contrasta con el comportamiento del crudo durante octubre, cuando el Brent cerró el mes en su nivel más alto de los últimos seis meses, ante los temores de que el conflicto pudiera recrudecerse después de las elecciones de mitad de mandato de este martes en EEUU.
Qatar intensifica la mediación
Las señales desde Teherán se conocen después de varias jornadas de conversaciones entre negociadores iraníes y mediadores de Qatar, orientadas a alcanzar un acuerdo que permita poner fin al conflicto.
Según un funcionario familiarizado con las negociaciones, citado en los reportes internacionales, las partes están intercambiando un borrador de propuesta y no se descarta una nueva reunión para continuar las conversaciones.
Los esfuerzos diplomáticos también se han extendido a otros países de la región. Altos funcionarios de Arabia Saudita, Turquía y Pakistán viajaron a Teherán la semana pasada, mientras representantes cataríes sostuvieron encuentros con autoridades iraníes tanto en la capital de la República Islámica como en Doha durante el fin de semana.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, aseguró que las consultas se han intensificado ante la delicada situación regional y reiteró que su país mantiene abiertas las vías diplomáticas, aunque sin descartar una respuesta militar ante eventuales nuevos ataques.
“Hemos presentado nuestros términos y nuestro plan, y todo depende de la racionalidad política de Washington”, sostuvo. “Si pretenden recurrir al engaño y a las operaciones militares, se enfrentarán a una respuesta más dura y contundente que antes”.
Pese a las señales de acercamiento, persisten importantes diferencias entre ambas naciones, especialmente respecto de las condiciones para restablecer el tránsito marítimo por el estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales rutas de transporte de petróleo del mundo.
Teherán exige el levantamiento del bloqueo naval estadounidense sobre sus puertos, una flexibilización de las sanciones económicas y la liberación de activos congelados antes de permitir la reapertura del estrecho al tráfico marítimo. Washington, en tanto, busca obtener concesiones relacionadas con el programa nuclear iraní.