Desde Londres, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, lanzó ante inversionistas internacionales un llamado directo a mirar oportunidades de asociación con Codelco, en lo que constituyó el eje central de una presentación centrada en atraer capital hacia la minería chilena.
Mas partió su intervención en ChileDay mostrando el capital minero de Chile, pero sin duda lo que más llamó la atención fue el minuto en que hizo el llamado a inversionistas no sólo a invertir, sino también a asociarse con Codelco en el desarrollo de nuevos proyectos.
Al repasar la trayectoria productiva de la estatal, que según sus cifras se ubica hoy en torno a 1,4 millones de toneladas de cobre anuales, con una meta de acercarse a un rango entre 1,7 y 1,8 millones de toneladas -incluyendo lo atribuible a sus asociaciones con privados- el ministro calificó el actual plan de inversión de la cuprífera como el de mayor Capex anual de su historia, y subrayó que la asociación con privados en distintos proyectos ha sido "fundamental" para sostener esa trayectoria y que el Gobierno quiere reforzarla.
Ante ello Mas fue claro y directo: "Invitamos a las compañías que están presentes acá a mirar oportunidades con Codelco", planteó, mencionando explícitamente a Freeport-McMoRan, Anglo American-Teck y Rio Tinto como actores que, a su juicio, pueden ofrecer un modelo donde la empresa estatal y el capital privado se complementan. "Queremos más de eso", enfatizó.
Anuncios del litio
El litio fue el segundo gran anuncio de la jornada. Mas señaló que Sernageomin identifica actualmente 69 salares en el país, de los cuales hoy solo el Salar de Atacama está en producción. El Gobierno ha impulsado los Contratos Especiales de Operación de Litio (CEOL) como fórmula jurídica para destrabar nuevas inversiones: cinco de esos contratos estaban empantanados en la Contraloría cuando asumió la actual administración. Según el ministro, -tal como adelantó a Diario Financiero- la semana pasada ingresaron dos y la próxima semana ingresarán los tres restantes, lo que calificó como el primer avance concreto en litio en tres décadas.
En materia de condiciones para la inversión, Mas resumió la oferta del Gobierno en certeza jurídica, reglas claras, agilización de trámites estatales, apertura a la exploración, optimización de seguros y mayor claridad contractual. Con todo, destacó que quieren que sean los privados los que desaten las inversiones en litio.
A eso sumó nuevos frentes: tierras raras, con oportunidades que identificó particularmente en la región de Ñuble y en el norte del país como elementos estratégicos; y minerales críticos vinculados a cadenas de suministro seguras, área en la que mencionó un acuerdo ya firmado con Estados Unidos y un total de 12 compañías avanzando en proyectos relacionados.
Integración regional
El giro más relevante del discurso, sin embargo, apuntó a la integración regional. Mas planteó que el verdadero cambio de perspectiva es dejar de mirar la minería solo dentro de las fronteras chilenas y pensar en un "distrito minero sudamericano" que sume a Chile, Argentina, Perú y Bolivia.
Según sus cifras, ese bloque concentra cerca de 35% de la producción global de cobre y una porción mayoritaria de los recursos mundiales de litio. El ministro puso como modelo el tratado de integración entre Chile y Argentina, y proyectó que el millón y medio de toneladas de cobre que Argentina aspira a producir en diez a quince años dependerá en buena medida de proveedores y logística chilenos, un rol que el Gobierno busca facilitar activamente. En ese esquema, dijo, Chile actuaría como plataforma logística, financiera, tecnológica y de servicios para todo el bloque.
Mas también puso el foco en el ecosistema de proveedores mineros, que integra a la pequeña, mediana y gran minería junto a una red madura de ingeniería, tecnología y servicios. El país exporta hoy poco más de US$500 millones en servicios a la minería, cifra que el ministro considera muy por debajo de su potencial, especialmente en áreas como desalación de agua, automatización y digitalización, que a su juicio pueden convertirse en industrias exportadoras por derecho propio.
El cierre del discurso fue el más directo del biministro. Preguntándose por qué Chile, respondió con una fórmula que ya usa habitualmente: certeza jurídica, reglas claras, recursos geológicos de primer nivel y un Estado capaz de acompañar la inversión. Enmarcó el mensaje como un mandato del Presidente José Antonio Kast y remató con una invitación explícita a los inversionistas presentes en Londres: "Necesitamos capital, tecnología, socios confiables (...) Desatemos la inversión, desatemos la minería, desatemos los proyectos, desatemos el cobre, desatemos el litio, desatemos el futuro, porque la próxima gran etapa de nuestra minería todavía no está escrita. Y los invito a escribirla juntos".