El pasado 13 de septiembre el Ministerio de Hacienda abrió la convocatoria para encontrar al próximo Superintendente de Casinos de Juego, entidad que lleva cerca de siete meses sin una cabeza a su mando tras la sigilosa salida, en febrero pasado, de Vivien Villagrán.
Las postulaciones, según consigna el escrito, estarán abiertas durante un escueto periodo de dos semanas, con su cierre pactado para el 28 de septiembre.
Su requisito principal, en tanto, consiste en contar con una experiencia profesional de mínimo tres años en cargos de dirección o jefatura en materias de fiscalización y/o regulatorias. “Se valora adicionalmente, con puntaje en el análisis curricular, experiencia en control, auditoría y/o análisis y modelación de procesos”, se consigna en la misiva.
Industria desafiada
Quien llegue al cargo tendrá como misión promover el desarrollo de una acontecida industria, que viene arrastrando –desde 2019, particularmente– una disminución del 20% en ingresos y una baja del 29% en sus visitas.
Además, sus atribuciones legales también podrían cambiar dependiendo de cómo se vaya tramitando la ley que busca regular el juego en línea, actualmente en segundo trámite constitucional en el Senado, cuyo texto original contempla que la Super regular y supervisar este mercado, pasando a llamarse Superintendencia de Casinos, Apuestas y Juegos de Azar.
En el llamado, el ministerio desglosa que los principales desafíos del cargo son elaborar “e implementar propuestas de actualización del modelo regulatorio que incorporen nuevas tendencias, tecnologías y criterios de sostenibilidad”; “fortalecer la legalidad y transparencia de la industria”; desarrollar “un plan anual de promoción del juego responsable dirigido a operadores y usuarios; y acciones coordinadas contra el juego ilegal, el lavado de activos y el crimen organizado”.
En total, quien pase todas las etapas del concurso y sea finalmente nombrado por el presidente José Antonio Kast tendrá directamente a 11 personas a su cargo; y a otras 52 personas de manera indirecta.