La agencia clasificadora de riesgo Fitch Ratings señaló que el Presupuesto 2027, presentado por el gobierno de José Antonio Kast a fines de septiembre, utiliza una bonanza de ingresos impulsada por las materias primas para flexibilizar la austeridad de gasto, valorando los esfuerzos de control presupuestario pero, a la vez, advirtiendo sobre la incertidumbre de mantener dicha consolidación a futuro.
“La capacidad de las autoridades para aplicar recortes de gasto que garanticen una mejora fiscal más duradera sigue siendo incierta”, indicó Fitch, añadiendo que “un débil crecimiento económico podría poner a prueba la durabilidad de los compromisos de consolidación”.
En particular, la agencia de calificación crediticia estima que la mejora fiscal de Chile se debe en gran medida al auge de los precios del cobre -que elevaron los ingresos pese a la drástica caída en los volúmenes de producción- y a los sólidos ingresos del litio, más que a los esfuerzos de contención del gasto.
Respecto del nuevo proyecto de ley para el Presupuesto 2027, que contempla un crecimiento del gasto de 1,5% basado en la ejecución proyectada para este año permitiendo así un aumento del 2,7% frente al erario de 2026, Fitch explica que “estos límites de gasto son menos estrictos de los previsto anteriormente, lo que otorga a las autoridades mayor flexibilidad contracíclica en medio de condiciones económicas aletargadas”.
En concreto, el informe destaca el programa contracíclico “Chile Despega” de US$ 1.300 millones enfocado en acelerar la ejecución de inversión pública y la creación de más de 100.000 empleos, y la Ley de Reconstrucción Nacional, que incluye incentivos tributarios como la rebaja de la tasa de impuesto corporativo y la exención temporal del IVA para viviendas nuevas.
Riesgos macro
Por otra parte, la contracción de un 1% interanual en agosto del Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) debido a interrupciones de suministro en la minería y débil demanda en medio de un mercado laboral frágil, se presenta como riesgo a la baja para las previsiones de Fitch “y eleva la probabilidad de un crecimiento nulo o negativo del Producto Interno Bruto (PIB) en 2026”.
Para 2027, el gobierno prevé un crecimiento del 3,3%, por encima del 3% proyectado por Fitch.
Así, Fitch Ratings aún mantiene la nota de Chile en “A-” con perspectiva estable, con los principales riesgos para lograr la sostenibilidad fiscal de largo plazo siendo una posible reversión de los altos precios del cobre y el litio, algo que “amenazaría directamente la bonanza de ingresos por materias primas que sostiene la postura de gasto más flexible en 2026 y 2027”, efectos prolongados del fenómeno de El Niño o una recuperación económica más lenta de lo previsto.