La oficialización del Plan Nacional Continuo de Construcción Naval, ratificado por el Presidente José Antonio Kast durante su reciente visita a las instalaciones de Asenav en Valdivia, abre una ventana para la consolidación de la industria marítima chilena. Desde el astillero privado identificaron una serie de acciones que permitirán fortalecer el sector, que hasta ahora sólo ha respondido a proyectos puntuales.
“Ahora el desafío es la priorización de la industria naval que se traduzca en condiciones concretas que permitan aprovechar las capacidades que ya tenemos instaladas. Para esto es fundamental avanzar en la colaboración entre el Estado, Asmar y los activos privados”, detalló el gerente comercial de Asenav, Germán Schacht.
Fortalecimiento industrial
A su juicio, la puesta en marcha de esta política de Estado es que entrega señales de largo plazo. “El Plan Nacional Continuo de Construcción Naval abre la posibilidad a una mirada más permanente, que sea capaz de dar mayor certeza para invertir en infraestructura y tecnología. También formar mano de obra especializada, que es muy importantes para nosotros y desarrollar una robusta cadena de proveedores nacionales”.
Ahí, según el ejecutivo, radica uno de los principales desafíos: establecer encadenamientos productivos que retengan el valor económico dentro del territorio nacional. “Un ejemplo concreto que le di al Presidente durante la reunión, es que de un barco de US$ 100 millones, el 40% se queda hoy en Chile. El 60% son productos importados. Por lo tanto, el dinero se queda o los capitales se quedan en el extranjero”, advirtió Schacht, apuntando a la necesidad fortalecer la manufactura local.
En esa línea argumentó que la industria podría verse favorecida si es que los insumos fuesen de producción chilena, tanto en un esquema de costos como en tiempos logísticos.
Una mirada que fue considerada por el Presidente Kast, quien insistió que la descentralización y el encadenamiento productivo son motores de desarrollo regional. “Cada empleo directo en la construcción de las naves crea entre dos y tres empleos indirectos en medianas y pequeñas empresas. Lo relevante es que sean locales, proveedores locales, porque le da movimiento a la región, y no hay política social más efectiva que el trabajo”, dijo al referirse al impacto que el desarrollo de la industria naval generará.
“Que nuestra nación se convierta (...) en un polo de desarrollo para la región y para el mundo, y que finalmente los noruegos nos compren los remolcadores y los wellboats a nosotros, y seamos nosotros los proveedores de los noruegos a futuro”, planteó el Mandatario desde Valdivia.
Un planteamiento que, según el senador por Biobío, Gastón Saavedra, permitirá “no solamente dará estabilidad en materia de construcción, sino que (…) dará empleo a partir de agregar valor, de agregar inteligencia y de dar un salto cualitativo en la economía para el progreso y bienestar de todo Chile”.
Gestión público – privada
La ejecución del Plan Nacional Continuo de Construcción Naval, apunta a una mirada estratégica de la industria, no sólo desde su soberanía en defensa, sino también desde la “conectividad de las zonas extremas, la investigación científica, la pesca y el transporte marítimo en general”, explicó el ejecutivo de Asenav.
Bajo ese criterio, considera necesario establecer “una cartera de proyectos que entregue continuidad a la industria”. Destacó la viabilidad y el éxito de la alianza público-privada, evidenciada en el trabajo conjunto con Asmar para la construcción de barcazas de desembarco del proyecto Escotillón IV. “Estamos disponibles para poder seguir desarrollándola y trabajar junto con la Armada en la nueva flota de defensa que se necesita para Chile y seguir apoyando también a Asmar".
Un trabajo que también fue valorado por Saavedra, quien destacó que el anuncio del Presidente Kast da “la tranquilidad y la serenidad de que vamos a continuar con esta política, que van a haber las inversiones que se requieren para que aquí en Asenav, asociado con Asmar en Talcahuano y con las otras localidades donde está, tengamos el desarrollo de la construcción naval en términos continuos".
Industria competitiva
Schacht explicó que, para alcanzar el nivel de competitividad internacional, la industria local requiere condiciones que nivelen el terreno frente a los competidores globales. "Un punto también muy importante (...) es el avance en mecanismos de financiamiento y garantías que permitan a las empresas nacionales competir en igualdad de condiciones con los astilleros extranjeros, porque ellos hoy en día cuentan con respaldo financiero de sus propios estados”, puntualizó el gerente comercial del astillero valdiviano.
Así por ejemplo, destacó que pese al carácter marítimo de Chile, existe un déficit en la formación de capital humano especializado. Hoy, sólo la Universidad Austral de Chile, con sede en Valdivia imparte carreras vinculadas a la industria naval. “Con un país más de 4 mil kilómetros de costa, es sorprendente que solo una universidad tenga esta carrera. Y, por lo mismo, pensando en el futuro de la construcción naval, se debería poder apoyar y buscar que más universidades puedan ofrecer” carreras afines.