A la venta regresó el dólar tras el receso de Fiestas Patrias, gracias a una sensación generalizada de alivio respecto del conflicto bélico en Medio Oriente, por la esperanza de conversaciones directas entre Estados Unidos e Irán.
El dólar-peso cayó $ 10,2 a $ 949,8 al cierre de este lunes, en una sesión donde el peso chileno fue la segunda divisa emergente más fortalecida. La paridad venía de un fin semana largo, por el feriado del viernes 18 de septiembre, aunque marcó una leve caída ese día en el registro de Bloomberg.
Citas poderosas
El petróleo Brent retrocedía 3,6% a US$ 100,2 por barril, y así las principales tasas de interés soberanas se relajaron. En este contexto, el cobre transado en Londres avanzó 1% hasta US$ 6,65 por libra, aun cuando un indicador del dólar global -el dollar index- aumentaba 0,2%.
Los traders están considerando la posibilidad de mayores esfuerzos diplomáticos en torno a Medio Oriente, después de que Donald Trump dijera a Fox News que "probablemente" estaría abierto a reunirse con su homólogo iraní, Masoud Pezeshkian, en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas esta semana.
"El efecto petróleo es lo que está moviendo al dólar, tras estas buenas noticias de que EEUU podría reunirse con Irán. Eso hace que el petróleo baje y mueva un poco la aguja de las alzas de tasas en EEUU. Vamos a tener mucha volatilidad por el tema de la guerra, y el peso chileno es de las divisas que más se ven afectadas, ya que nuestro nivel de precios es muy sensible al petróleo", dijo a DF el socio líder de consultoría en BDO Chile, Emilio Venegas.
Todo esto ocurre mientras Washington y Teherán no han vuelto a intercambiar fuego recientemente en el golfo Pérsico, y además se ha advertido un cierto repunte de los flujos energéticos.
"Cobre al alza y petróleo a la baja mejora los términos de intercambio, y sabemos que es un factor clave para el peso chileno. También la caída del petróleo hace que los bonos del Tesoro se relajen un poco, lo que está relacionado con la expectativa de si la Reserva Federal (Fed) sube más las tasas o no", comentó en la misma línea el gerente general de Patrimore, Sergio Tricio.
La semana pasada estuvo marcada por la reunión de la Fed, que anunció su primera subida de tasas desde 2023 y apuntó a otra más antes del cierre de año. Los mercados monetarios descuentan 50% de probabilidad de que las suba nuevamente en octubre, y dan por hecho que a más tardar en diciembre ya se habría anunciado este próximo ajuste.
Pero eso no sería todo. Los operadores prevén que a marzo de 2027 se habría implementado una subida adicional, y luego otra más en el segundo trimestre. Expectativas que son especialmente adversas para el peso chileno, por los bajos diferenciales que suponen respecto de la curva de tasas nacional.
El potencial encuentro con Pezeshkian no sería el único de alto nivel estos días. El presidente chino, Xi Jinping, estará de visita en EEUU desde el miércoles hasta el viernes de esta semana, para un intercambio en profundidad con Trump. Se trata de la primera visita desde 2015 que realiza un mandatario chino en suelo estadounidense.
"Todo lo que hoy aparece en las noticias es que hay diálogo en todo sentido", observó Tricio, aunque hizo hincapié en que es incierto cómo se desarrollará la cumbre. "Lo que sí se percibe es que, como el conflicto está en Medio Oriente, China no es hoy el principal foco de interés de Trump, entonces por ese lado puede haber algo de optimismo", razonó.
El terreno de este diálogo se estuvo preparando con conversaciones este fin de semana entre el viceprimer ministro chino, He Lifeng, y el secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, que fueron consideradas positivas por ambas partes. Uno de los principales hitos fue la negociación de un mecanismo de diálogo sobre inteligencia artificial.