La última gran apuesta de Clínica Indisa por levantar una infraestructura hospitalaria desde cero se remonta a su desarrollo en Maipú. Desde entonces, la compañía ha concentrado sus esfuerzos en fortalecer sus instalaciones existentes.
Sin embargo, la firma -que cuenta entre sus accionistas a empresarios como Jorge Selume Zaror, Juan Antonio Guzmán y Alejandro Pérez- se prepara para dar un nuevo paso en su estrategia de expansión, con un plan de inversiones a 2030.
“La compañía viene mostrando crecimientos de ingresos superiores al 10% anual y una mejora consistente de su Ebitda, lo que, junto con ratios financieros sanos, permite abordar un nuevo ciclo de inversiones manteniendo una estructura financiera sólida”, enfatizó el grupo.
En concreto, la entidad de salud detalló que destinará US$ 42 millones a este programa, cuya primera prioridad estará puesta en su clínica de Maipú. Allí, la compañía proyecta levantar un nuevo edificio ambulatorio para “responder a la creciente demanda de la zona y potenciar la actividad hospitalaria”, explicó.
Actualmente, el recinto cuenta con 43 mil metros cuadrados construidos, 58 boxes de atención, ocho pabellones y una capacidad total de 164 camas.
De acuerdo con fuentes conocedoras de los planes de la firma, esta nueva etapa de crecimiento estaba contemplada desde la puesta en marcha del establecimiento, aunque su ejecución dependía de la evolución de la demanda y del desempeño financiero del recinto.
“Esas condiciones ya se están dando, por lo que ahora corresponde acelerar las inversiones”, explicaron.
A mediano plazo, Indisa también proyecta una nueva etapa de expansión en su clínica de Providencia, que actualmente dispone de 82 mil metros cuadrados construidos, 192 boxes, 18 pabellones y 444 camas.
En este recinto, el plan contempla la construcción de un nuevo edificio ambulatorio y una serie de remodelaciones destinadas a incrementar su capacidad de atención, particularmente en pabellones quirúrgicos y cirugía de día.
De hecho, en una presentación realizada a inversionistas con motivo de su reciente aumento de capital, la compañía detalló que entre las iniciativas en evaluación figuran un nuevo centro oncológico y unidades de especialidades médicas, entre ellas cardiología.
Para materializar estas ampliaciones, según confirmaron tres fuentes conocedoras de la operación a DF, el grupo ya comenzó a adquirir terrenos colindantes a su clínica, con el propósito de contar con el espacio necesario para obras.
$ 25 mil millones fue el monto del segundo aumento de capital.
Nuevos centros médicos
En paralelo, la compañía también busca ampliar su presencia en el segmento ambulatorio, mediante la apertura de nuevos centros médicos.
Según explicó el grupo, actualmente se encuentran evaluando alternativas de ubicación en la Región Metropolitana, con la expectativa de que el primero de estos nuevos establecimientos pueda comenzar a operar dentro de los próximos 14 a 18 meses.
Con ello, la firma complementaría la red que actualmente conforman sus dos centros médicos ambulatorios ubicados en Los Conquistadores y Los Españoles, ambos en la comuna de Providencia.
De acuerdo con fuentes de la industria, el primer proyecto apuntaría a consolidar la presencia de Indisa en el sector oriente de Santiago, particularmente en zonas cercanas a Providencia y Ñuñoa.
Sin embargo, la búsqueda no se limitaría a esas comunas. El grupo también estaría explorando otras ubicaciones de la capital. Respecto a regiones, una fuente conocedora detalló que, por ahora, esa alternativa no forma parte del programa.De todas formas, no descartan que la opción vuelva a cobrar fuerza en un horizonte de tres a cuatro años.
“Este plan se financiará principalmente con la generación de caja de las operaciones y con capacidad de endeudamiento propia. Esta última se ha fortalecido tras la reciente colocación de bonos y reestructuración de pasivos”, concluyó el Grupo Indisa.
Segundo aumento de capital
A mediados de este año, Indisa volvió a recurrir a un aumento de capital por $ 25 mil millones, cuyo primer período de opción preferente concluyó el pasado 20 de octubre, con la suscripción y pago del 94% de las acciones ofrecidas, lo que permitió recaudar cerca de $ 23.699 millones (US$ 24 millones).
Según explicaron fuentes conocedoras de la operación, este segundo aumento estuvo destinado a financiar los recursos comprometidos por Indisa en la capitalización de Clínica Las Condes (CLC), por $ 80 mil millones, luego de que el grupo, además de EuroAmerica, adquiriera el establecimiento a principios de 2025.
En ese momento, Indisa desembolsó cerca de US$ 20 millones. Sin embargo, unos meses después debió recurrir a un primer aumento de capital por $ 15 mil millones (US$ 15,3 millones), al que ahora se sumó esta segunda operación.
“En total, hemos tenido que desembolsar cerca de US$ 40 millones adicionales por CLC. Desde un principio se contemplaban dos aumentos, pero el segundo terminó siendo bastante mayor de lo previsto. La recuperación de CLC ha sido más lenta de lo esperado, lo que obligó a comprometer nuevos recursos”, explicaron dos fuentes conocedoras de la operación.
Este segundo aumento tuvo efectos en la composición accionaria del grupo controlador de Indisa, que al cierre de 2025 concentraba el 45,59% de la propiedad.
En concreto, Inversiones Isla de Vis, sociedad ligada a la histórica familia Poduje y que mantenía una participación de 7,37% en Indisa, no concurrió a la totalidad del aumento de capital que le correspondía, debido a que, según fuentes de la industria, no contaba con los recursos suficientes para hacerlo.
De acuerdo con los movimientos informados a la Bolsa de Santiago, la sociedad suscribió 500 mil acciones, equivalentes al 56,5% de los títulos a los que tenía derecho, mientras que el restante de sus opciones preferentes fue vendido a otras dos sociedades del pacto controlador.
Así, Inversiones La Caleta, ligada a Juan Antonio Guzmán Molinari, adquirió 192.395 derechos de suscripción, mientras que El Maderal Inversiones, vinculada a la familia Selume, compró otros 192.395.
Pese a este reordenamiento interno, los movimientos no modificaron la participación accionaria conjunta del pacto controlador, que mantuvo su porcentaje de propiedad en la compañía.