Los sueldos de los trabajadores chilenos continuaron creciendo por sobre la inflación en septiembre, en un contexto en que se mantienen las presiones de costos laborales.
Así queda de manifiesto en los Índices Nominales de Remuneraciones (IR) y de Costos Laborales (ICL), publicados esta mañana por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), que registraron aumentos interanuales de 7,7% y 8,4% en el noveno mes del año, respectivamente, en particular por influencia del incremento del sueldo base, lo que da cuenta de que se mantienen las presiones de costos de contratación en el país.
Mientras el Índice Nominal de Remuneraciones anotó una variación interanual de 7,7% (una décima menor que en agosto), el índice real -que mide la evolución de las remuneraciones ajustadas por la variación mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC)- registró un aumento de 3,5% en doce meses -idéntico al mes previo-, acumulando una variación de 2,4% en lo que va del año.
En relación con esto, la remuneración media por hora ordinaria se situó en $ 7.650, anotando un alza interanual de 8,5%. Mientras para las mujeres el valor aumentó 8,9% en doce meses, alcanzando $ 7.445, para los hombres la remuneración se situó en $ 7.837, exponiendo un alza de 8,2%.
En esta línea, la brecha de género de la remuneración media por hora ordinaria fue -5% en desmedro de las mujeres.
Según los datos del INE, esta expansión se debió en particular al componente de sueldo base, que registró una incidencia de 7,7 puntos porcentuales (pp.) a la variación del indice general, seguido por el componente de otros sueldos básicos y permanentes. En contraste, el componente de incentivos y premios expuso una incidencia negativa de 0,14 pp, lo que compensó marginalmente esta alza.
El costo laboral medio por hora total, en tanto, fue $ 8.853, registrando un crecimiento de 8,9% en doce meses. Para las mujeres el valor se ubicó en $ 8.589, con un alza de 9,4%, mientras el costo laboral medio por hora para los hombres registró un crecimiento de 8,6% interanual, situándose en $ 9.095. Así, la brecha de género en esta materia fue -5,6%.
Este aumento respondió principalmente al conjunto de componentes asociados al Índice de Remuneraciones,- sueldos, incentivos y otros pagos relacionados estrictamente al ámbito productivo-, el cual presentó una incidencia de 7,696 pp.
Por otro lado, al analizar los costos laborales no salariales, el componente de aportes patronales, -cotizaciones y aportes obligatorios del empleador al sistema de seguridad social-, registró la mayor incidencia en la variación del ICL a nivel general, con 0,514 pp.
Situación por sector económico
Los datos del INE también expusieron que, según tamaño de empresas, las que presentaron mayores alzas interanuales fueron las pequeñas, con un crecimiento de 8,6% en el IR y de 9,3% en el ICL. A estas les siguieron las empresas medianas, con alzas de 8,4% en el IR y 9,1% en el ICL, y las grandes, que registraron un crecimiento de 7,2% en el IR y 7,9% en el ICL.
En cuanto al análisis según actividad económica, los sectores del comercio, la industria manufacturera y la construcción fueron los que más incidieron positivamente en la variación interanual del Índice de Remuneraciones y del Índice de Costos Laborales, impulsados por la variación en el sueldo base.
Asimismo, los grupos ocupacionales con mayor influencia positiva en ambos índices fueron profesionales, científicos e intelectuales, con 2,463 pp. y 2,610 pp., respectivamente, seguidos de directivos y gerentes y técnicos y profesionales de nivel medio.