La Bolsa de Santiago cayó este miércoles, pues si bien los últimos precios al consumidor de Estados Unidos fueron bien recibidos por el mercado, la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente pesó sobre el valor de la renta variable.
El S&P IPSA cayó 1,3% hasta los 10.982,66 puntos, y con esto, tras las pérdidas del martes, acumula un descenso de 2,5% en dos días y borra completamente sus avances de la semana pasada, que estuvieron ayudados por factores locales.
CMPC (-3,9%), Santander (-3,4%) e Itaú (-2,8%) encabezaron las bajas de la sesión, y la única acción con desempeño positivo entre las 30 del IPSA fue Mallplaza (2,8%). Y su matriz, Falabella (-0,8%), resistió mejor que el selectivo, tras reportar una expansión de sus ventas y resultados operacionales en el segundo trimestre, aunque en línea con las estimaciones de consenso.
El gigante del retail lideró por los montos transados de la sesión, gracias a una compraventa de acciones por casi $ 160 mil millones operada por LarrainVial. Omitiendo esta transacción particular, el flujo de acciones nacionales rondó los $ 150 mil millones, no muy distinto al de un día normal.
Bolsas internacionales
La venta se propagó por toda América Latina, aunque las caídas del resto de los indicadores bursátiles de la región fueron más moderadas que la del IPSA, reduciendo las brechas que se produjeron en la víspera.
En Wall Street, el sector tecnológico inclinó la balanza positivamente: el Nasdaq creció 0,5% y con ello el S&P 500 subió 0,2%, mientras que el Dow Jones cerró plano. Los rendimientos del Tesoro disminuyeron tras el IPC estadounidense sin sorpresas de julio, pero estas caídas terminaron revirtiéndose casi por completo en medio del nerviosismo geopolítico.
El crudo Brent se mantuvo rondando los US$ 89 por barril, después de que el general de la Guardia Revolucionaria iraní, Mohammad Reza Naqdi, dijera en entrevista con la televisión estatal del país que una serie de nombramientos hechos por el líder supremo, Mojtaba Jamenei, marcan un giro hacia una "doctrina ofensiva".
Donald Trump aseguró que Washington tiene un "control total del estrecho de Ormuz", después de que Teherán afirmara ayer que permanecerá cerrado mientras EEUU no acepte sus condiciones. Las posturas negociadoras se han vuelto más distantes, con mutuas exigencias de indemnizaciones que dificultan la mediación impulsada por Pakistán y Qatar.
"La mayoría de los inversionistas ahora da por hecho que, hasta que no tengamos un acuerdo real, con condiciones concretas, esta situación del petróleo seguirá, y la presión inflacionaria también continuará", escribió el estratega jefe de mercados de Slate Stone Wealth, Kenny Polcari.
"Así que ahora el mercado tiene que conciliar dos mensajes muy diferentes. La economía se está desacelerando ligeramente, lo que le da a la Reserva Federal una razón para seguir siendo paciente. Pero el petróleo sigue amenazando con subir de precio. La historia geopolítica se convierte en una de inflación, luego en una de bonos, luego de la Fed, y después pasa a valorización de acciones", razonó.