Bob Iger, exdirector ejecutivo de Walt Disney, y Josh Kushner, cuyo hermano es yerno de Donald Trump, están comprando la franquicia de baloncesto de Los Angeles Lakers por US$ 12.000 millones, lo que supondría el precio más alto jamás pagado por un equipo deportivo.
El acuerdo contempla que ambos adquieran la franquicia de Mark Walter, cofundador de Guggenheim Partners, quien apenas hace un año accedió a comprar los Lakers a la familia Buss, sus propietarios de larga data, en una transacción valorada en unos US$ 10.000 millones.
Walter, quien también es copropietario del Chelsea Football Club y del equipo de béisbol Los Angeles Dodgers, fue objeto de un reciente escrutinio por parte de los fiscales federales en Nueva York, quienes examinan si su imperio de seguros de vida reveló adecuadamente sus participaciones en activos relacionados con sus otras propiedades.
Los Lakers se encuentran entre las marcas más valiosas y reconocidas a nivel mundial en el deporte, con una historia que incluye épocas de campeonatos lideradas por Magic Johnson, Kobe Bryant y LeBron James.
Una valoración de US$ 12.000 millones pondría de manifiesto el extraordinario aumento del valor de las franquicias deportivas, en particular de los equipos estadounidenses de élite, los valiosos derechos de retransmisión y el importante potencial comercial.
"Como seguidores de la NBA de toda la vida, nos sentimos profundamente honrados por la oportunidad de convertirnos en custodios de Los Angeles Lakers, una de las franquicias deportivas más emblemáticas del mundo. Sentimos un inmenso respeto por el liderazgo y la visión de Jerry y Jeanie Buss", declararon Kushner e Iger en un comunicado.