En el marco del XXII Seminario de LarrainVial Asset Management: “Latam en el nuevo orden global: desafíos y oportunidades”, el expresidente de México, Felipe Calderón, se dirigió al público para analizar los cambios geopolíticos, sus efectos en el posicionamiento de América Latina, el nuevo rol de Estados Unidos y China, además de los riesgos que representan el narcotráfico y el crimen organizado para la institucionalidad de los países.
El mandato de Calderón, que se extendió de 2006 hasta 2012, destacó en su manejo macroeconómico gracias a que la inflación se mantuvo en niveles bajos y las reservas internacionales marcaron un récord en plena crisis financiera global de 2008, creciendo de US$ 67.679 millones a más de US$ 163 mil millones en seis años.
Sin embargo, su administración también fue criticada por la militarización de la estrategia de seguridad pública, lo que produjo un incremento drástico de homicidios y enfrentamientos, llevando a una violencia generalizada a nivel país.
Al referirse a las transformaciones del escenario internacional, Calderón sostuvo que el mundo está transitando desde un orden basado en reglas hacia uno marcado por las relaciones de poder. “Nos lleva desgraciadamente al ocaso del multilateralismo y al surgimiento otra vez de las esferas de influencia”, afirmó.
Es por esto que, a su juicio, “Chile claramente tiene una posición estratégicamente ventajosa”, tanto por ser uno de los productores más importantes de cobre -fundamental para el desarrollo de inteligencia artificial (IA)- como por mantener relaciones no solo con China, sino también con Estados Unidos y varios otros países. "Esa diversificación yo creo que es una ventaja para Chile, que tiene necesariamente que aprovechar", indicó.
De acuerdo con información de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), en 2025 China representó un 32,7% del total del intercambio comercial, seguida por Estados Unidos, país que representó un 17%.
En materia de seguridad, el exPresidente mexicano advirtió además sobre el avance del crimen organizado en la región. “El problema más grave no es el narcotráfico ni solo la violencia; el verdadero problema de seguridad nacional es la captura del Estado por parte del crimen organizado”, señaló.