El futuro inmediato pareciera dar un nuevo aire a las expectativas económicas, según evidenció el Índice de Riesgos para Chile elaborado por Deloitte-Cadem de julio.
De acuerdo con la medición -realizada en alianza con Diario Financiero-, el 82% del Panel de Negocios consideró que la situación económica del país mejorará en los próximos seis meses.
A distancia, solo 44% de la opinión pública ve un buen panorama.
El gerente general de Cadem, Roberto Izikson, explicó que la aprobación del proyecto de reconstrucción es el factor que más ha incidido en el ánimo de los liderazgos empresariales, aunque también hubo varios indicadores que empujaron resultados alentadores, como lo fue el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec), que subió 2,4% anual en junio.
Mientras el 56% de los ejecutivos aprobó cómo el gobierno ha gestionado la relación con la administración Trump, solo el 29% de la opinión pública fue favorable a lo hecho.
“La megarreforma y la agenda de seguridad pueden ser terreno fértil para una recuperación de las expectativas en el tiempo, aunque aún queda un largo camino para un cambio de rumbo sustantivo en las percepciones”, señaló.
La directora de Clínica Alemana y Empresas SB, Karen Thal, también indicó que el proyecto del gobierno tiene gran importancia en el estado de ánimo empresarial.
“Es una confirmación del cambio de dirección en el que veníamos hace años. Pero, probablemente, hay algo más: el mundo empresarial empieza a percibir que el gobierno tiene capacidad política para ejecutar su agenda económica”, indicó.

Sin embargo, sostuvo que el desafío ahora es que la mejora en las expectativas se traduzca en inversión, crecimiento y buen empleo.
De hecho, si bien el empresariado considera que en los próximos seis meses mejorará la situación de la inversión y empresas, en el caso del panorama laboral del país 55% cree que avanzará y 45% sostuvo que empeorará. Algo en lo que coincide la ciudadanía: 62% consideró que será peor en medio año más.
La vicerrectora de la Universidad Adolfo Ibáñez y directora AFP Provida, Soledad Arellano, coincidió en el valor de la futura ley, pero también rescató otros elementos que podrían incidir en el humor de los ejecutivos.
“También se ven señales correctas en temas como medidas pro empleo y mejoras en el funcionamiento del estado, como es la revisión del estatuto administrativo, que me parece refuerzan el optimismo”, dijo.

Aranceles y gestión del gobierno
La encuesta también midió la percepción frente al último arancel impuesto por parte de Estados Unidos de 12,5% a Chile.
Mientras que hay un acuerdo general en que dicha tasa tendrá un efecto negativo para las exportaciones y en la economía chilena, las opiniones de la ciudadanía y el Panel de Negocios difieren acerca del manejo que ha tenido el gobierno.
Mientras el 56% de los ejecutivos aprobó cómo se ha gestionado la relación con la administración Trump y 73% sostuvo que se debe negociar directamente con Estados Unidos para reducir o eliminar los aranceles; solo el 29% de la opinión pública fue favorable a lo hecho por las autoridades y el 48% consideró que debería buscar nuevos mercados para las exportaciones chilenas (ver gráficos).
Para Thal, frente a un shock externo que no podemos controlar, la prioridad debe ser fortalecer nuestra competitividad, acelerar la inversión y diversificar exportaciones.
“Ante un mundo que se cierra, Chile tiene que abrirse más y hacerse más competitivo. Necesitamos nuevos mercados y el gobierno los está construyendo”, señaló.
En un escenario global cada vez más incierto, la presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón, Loreto Seguel, consideró indispensable cuidar las relaciones bilaterales y mantener canales permanentes de diálogo. “Cuando una decisión externa afecta transversalmente al país, se requiere una visión país y una colaboración comprometida entre el sector público y los sectores productivos, articulando capacidades para resguardar la competitividad, el empleo y la presencia de Chile en los mercados internacionales”, indicó.
Karen Thal, directora Clínica Alemana / Empresas SB: “(El proyecto de reconstrucción) es una confirmación del cambio de dirección en el que veníamos hace años. Pero, probablemente, hay algo más: el mundo empresarial empieza a percibir que el gobierno tiene capacidad política para ejecutar su agenda económica”.
Soledad Arellano, vicerrectora de la Uai y directora de AFP Provida: “La megarreforma es, sin lugar a dudas, un impulso positivo. Pero creo que también se ven señales correctas en temas como medidas pro empleo y mejoras en el funcionamiento del estado, como es la revisión del Estatuto Administrativo, que me parece refuerzan el optimismo”.
Loreto Seguel, presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón: “Cuando una decisión externa afecta transversalmente al país, se requiere una visión país y una colaboración comprometida entre el sector público y los sectores productivos, articulando capacidades para resguardar la competitividad, el empleo y la presencia de Chile en los mercados internacionales”.

Fotos: Verónica Ortíz y Julio Castro.
Empresas advierten riesgos por el lado tecnológico
El informe de julio también da cuenta de un cambio en la percepción de riesgos por parte del sector empresarial.
Mientras que la ciudadanía vincula la mayor amenaza con la economía (64%), el Panel de Negocios consideró que el ámbito tecnológico tiene 37% de alto riesgo.
El CEO de Deloitte, Christian Durán, explicó que la pérdida de importancia relativa de los riesgos económicos frente a los tecnológicos, sería “probablemente porque los consultados están percibiendo y anticipando, en un horizonte de seis meses, mejores condiciones económicas para el país y sus empresas”.
Así, agregó que este cambio estaría alentado por el quiebre de tendencia en la actividad de junio, las expectativas de un repunte del crecimiento en el segundo semestre y la posibilidad de que la economía pueda crecer incluso cerca de 3% en 2027.
Además, señaló que esta menor percepción de riesgo económico de los ejecutivos se cruza con otra tendencia de base: el aumento en la percepción de los riesgos tecnológicos, que ya se venía observando hace varias mediciones.
“Las fuerzas que explican este aumento son variadas y van desde los riesgos de fraude en internet y la seguridad de los datos, a nivel ciudadano, hasta los retos que supone para las empresas la transformación tecnológica y la irrupción de la inteligencia artificial, a nivel del panel de Negocios”, dijo Durán.
En su opinión, las empresas han tomado conciencia de las amenazas y desafíos que suponen los ciberataques, la disrupción tecnológica, la inteligencia artificial (IA), las fallas en infraestructura digital y los cambios regulatorios en materia tecnológica. “Las personas, por su parte, también son cada vez más conscientes del persistente problema de los cibrefraudes. En ambos niveles queda camino por recorrer, pero es una buena noticia que exista conciencia del desafío, porque esa es una condición necesaria para avanzar en su solución”, explicó.
Minería y banca, las industrias que enfrentan una mayor confianza
La confianza en las industrias también fue medida en el índice correspondiente a julio.
De acuerdo con las cifras, minería se lleva la mejor percepción, aunque con diferencias en la alta confianza que le tienen la opinión pública y el Panel de Negocios, con 61% y 96%, respectivamente. En segundo lugar se ubicó la banca con la mejor percepción: un 59% en el caso de la ciudadanía y un 88% por parte del empresariado.
A continuación, destacó en el listado el retail y consumo para la ciudadanía, con 59%; mientras que el sector privado se inclinó por la pesca, con un 86%.
En cuanto a los riesgos que en el mundo de las empresas considera que afecta actualmente a diferentes industrias, los económicos y tecnológicos son los que sobresalieron para el caso de la banca y el retail y consumo.
En paralelo, el riesgo medioambiental tiende a primar en el caso de los sectores forestal, minería, salmonicultura y pesca.