El Fisco chileno quedó al borde de alcanzar el nivel considerado como prudente de deuda pública bruta, según la regla fiscal dual, lo que pone mayor presión sobre las finanzas del Estado en medio del proceso de consolidación en el que está embarcado el Ejecutivo.
Así lo revelaron las cifras de ejecución presupuestaria de la Dirección de Presupuestos (Dipres), publicadas la tarde noche del viernes pasado.
En el documento, el Ejecutivo calcula preliminarmente que la deuda bruta del Gobierno Central cerró el tercer trimestre de este año representando un 44,7% del Producto Interno Bruto (PIB), una cifra que se acerca al límite prudente, hoy fijado en 45% del Producto.
El stock total de acreencias se ubicó en US$164.902 millones al 30 de septiembre pasado.
Este es el ratio más alto desde 1990, año en que se ubicó en 42,9% del tamaño de la economía. Asimismo, el 44,7% supera en dos puntos porcentuales la proyección que tiene el gobierno para el cierre de este año (42,7%).
El cierre del tercer trimestre implica un aumento de 1,7 puntos porcentuales respecto del segundo cuarto del año, cuando el ratio deuda a PIB alcanzó un 43%.
El gasto fiscal se expandió 2,3% real en el mes, acumulando un crecimiento de 1,2% en lo que va del año, mayor al 1% registrado entre enero y agosto.
Según la Dipres, el aumento del stock en pesos respecto del cierre del trimestre anterior se explica por las emisiones de deuda del período, netas de amortizaciones, y por el alza del tipo de cambio, que pasó de $ 922,34 a $ 970,46 por dólar. Este último factor tuvo una incidencia cercana a 0,7 puntos porcentuales del PIB, equivalente a US$ 2.584 millones ($ 2.506.927 millones).
Las emisiones netas en el período, en tanto, totalizaron US$ 5.507 millones ($ 5.342.441 millones).
La deuda bruta del Gobierno Central considera el monto de las acreencias del Estado, pero sin incluir a las municipalidades y a las empresas públicas. La tendencia de las últimas dos décadas da cuenta que en 2007 alcanzó un piso de 3,9% del tamaño de la economía, mientras que a partir de 2008 comenzó un tranco alcista que lo tiene cerca de superar el tope prudente, establecido por la regla fiscal dual en 45% del Producto.
Panorama para próximos años
En el marco de la discusión del Presupuesto 2027, Hacienda y la Dipres revisaron a la baja en un punto porcentual el cierre previsto de la deuda bruta, a un 42,5% del PIB. Misma senda se corrige para el 2028, llegando a 43,5% del tamaño de la economía, un punto por debajo de lo esperado hace tres meses.
En el Informe de Finanzas Públicas (IFP), Dipres explicó que para 2027 el mayor PIB nominal reduce la deuda como porcentaje del PIB en 0,6 pp.; los menores requerimientos de financiamiento bajo la línea hacen lo propio en 0,4 pp.; y los efectos de valorización reducen el ratio en 0,2 pp. Estos factores más que compensan el efecto del mayor déficit efectivo, que se incrementa en tres décimas a 1,8% del PIB
Para 2029 y 2030, la Dipres anticipaba hace tres meses que eventualmente se sobrepasaría el nivel prudente de 45% del PIB, llegando a 45,3% y 45,5%, respectivamente. Ahora, en el IFP del tercer trimestre, dichos ratios se revisan a la baja a 44% en ambos casos. Por lo tanto, no se llegaría al límite de endeudamiento máximo que hoy se establece en la regla fiscal dual.
Resultado fiscal al tercer trimestre
Junto con entregar las cifras de deuda, la Dipres también reportó la ejecución presupuestaria a septiembre de este año.
Por una parte, los ingresos del Gobierno Central aumentaron 6,8% real anual en septiembre, menor al 13,8% de agossto y acumulando un crecimiento de 7,6% en lo que va del año. El resultado del mes estuvo impulsado principalmente por los ingresos no tributarios, especialmente los traspasos de Codelco, y por la tributación de la gran minería privada.
En tanto, el gasto fiscal se expandió 2,3% real en el mes (acumulando un crecimiento de 1,2% en lo que va del año, mayor al 1% registrado entre enero y agosto), moderando su crecimiento respecto al mes anterior (3,3%) principalmente por un menor ritmo del gasto corriente (2,8% versus 4,2% en agosto), que fue compensado parcialmente por una moderación en la caída del gasto de capital (-0,7% versus -2,9%). De este último ítem, la inversión pública cayó un 20,7%, mayor que el -13,3% del mes previo, mientras que las transferencias de capital se expandieron un 15,4%, mayor que el 3,6% del octavo mes del ejercicio.
De esta manera, el balance efectivo del Gobierno Central total registró un déficit de 0,2% del PIB en el mes. Acumulado a septiembre, el saldo negativo alcanzó un 0,9% del PIB, una reducción en comparación con el déficit acumulado en el mismo período de 2025 (2% del PIB) y de 2024 (2,5% del PIB).