Los temporales que afectaron al país durante julio no pasaron inadvertidos ni para la población -entre la cual hubo numerosos damnificados- ni tampoco para la estructura productiva.
Tanto así, que distintas proyecciones del mercado apuntan a que el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) del séptimo mes -que informará el Banco Central el próximo martes- se desaceleró notoriamente.
Y si en junio los analistas valoraron que el Imacec dejara atrás cinco meses de caídas al repuntar 2,4% anual, ahora se asume que la economía pasará lógicamente por un bache ante el menor consumo a que llevaron las lluvias y las intermitencias en algunos sectores productivos.
En este contexto, el economista de Itaú, Vittorio Peretti, anticipó que el Imacec mostraría un desempeño débil y con un avance anual de entre 0% y 0,5%. La actividad no minera se ubicaría en el límite inferior, mientras que la minería se vería favorecida por una base de comparación menos exigente.
“En términos sectoriales, la débil dinámica del empleo formal seguiría afectando al comercio, mientras que los servicios también perderían impulso, en parte debido a la suspensión de clases por las condiciones climáticas adversas”, dijo.
Más arriba, el economista senior de Coopeuch, Nicolás García, proyectó que el crecimiento en julio sería de 0,7% anual, incidido por el comercio y la minería, mientras que estaría compensado parcialmente por una caída de los servicios debido a los efectos de las lluvias en la inasistencia a clases en educación.
Con esto, espera que el Imacec no minero del mes pasado se habría expandido solamente 0,3%.
El economista jefe para Chile de Credicorp Capital, Samuel Carrasco, estimó que la actividad de julio quedaría ligeramente por debajo del 1% anual, afectada por los temporales, que podrían haber impactado la construcción, el comercio presencial, transporte y algunas faenas mineras.
“La suspensión de clases podría tener incidencia negativa mayor a lo inicialmente presupuestado. Por otra parte, las muy bajas bases de comparación del año pasado contribuirán a que las cifras se mantengan en terreno positivo”, dijo.
Más optimista, la economista de BICE Inversiones, Marcela Calisto, adelantó que en julio el Imacec habría crecido 2% anual. “La actividad habría sido apoyada por la recuperación de la minería y comercio -que se mantiene estable-, aunque estos efectos serían parcialmente compensados por la debilidad de la manufactura, junto con el impacto acotado del temporal sobre algunas actividades productivas”, explicó.
La visión para el año
En este escenario, los analistas ratificaron sus pronósticos para el Producto Interno Bruto (PIB) del año.
Coopeuch sigue considerando que el año tendría una expansión de 0,7%, mientras que BICE Inversiones también reiteró su previsión de 1,3% para el ejercicio.
Itaú prevé un crecimiento económico cercano a 1%, con una recuperación gradual a lo largo del año impulsada por una mejora en la dinámica de inversión; mientras Credicorp mantuvo su estimación de 1,1%.
“De todas formas, tenemos una visión bastante más optimista para 2027, con crecimiento incluso superior al 3%, liderado por inversión”, precisó Carrasco.