El segundo al mando de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, su sigla en inglés) llegará la próxima semana a Chile, según informó la embajada estadounidense.
Tal como lo había confirmado la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei) a finales de julio, este lunes y martes estará en Santiago Jeffrey Goettman para continuar con la negociación arancelaria entre ambos países.
La llegada de la autoridad se da a casi un mes de que EEUU anunciara un gravamen de 12,5% para Chile, incluyendo al país en el grupo de naciones que importan productos elaborados con trabajo forzoso.
Si bien la sobretasa no se aplica a cerca del 60% del valor de las exportaciones chilenas -en su mayoría cobre-, a finales de julio el gobierno había dado los primeros pasos de la negociación para que el porcentaje restante o al menos una parte quede también exento de la tarifa.
La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, explicó en su minuto que la estrategia del gobierno es que ese 40% de productos excluidos en la investigación formen parte del anexo A de la investigación que realizó Estados Unidos y queden exentos del arancel.
De esta manera, el Ejecutivo ya envió una lista de productos junto con los antecedentes necesarios para solicitar su exclusión al USTR. Según explicó, se tratarían de bienes complementarios para la economía estadounidense que no compiten con la producción local de ese país.
Mientras las negociaciones han seguido su curso a distancia, se está a la espera de una respuesta por parte de Washington. De hecho, hay expectativas de que Goettman traiga una propuesta ya sea para sellar un pacto o seguir negociando.
Entre los productos que se busca sumar a la lista con arancel de 0% están los salmones. Sus representantes gremiales han planteado que, dado que Estados Unidos no cuenta con una producción relevante, el producto chileno no competiría directamente con la industria local.
También hay expectativas para el agro, especialmente el sector frutícola. Frutas de Chile explicó en julio que la importación de fruta fresca chilena al país significa un aporte en trabajo de más de 19.000 personas por temporada en EEUU, principalmente en la costa Este, y significa un aporte de US$ 4.000 millones al PIB por temporada de EEUU.