La película "Spider-Man: Brand New Day" superó los US$ 2.000 millones en taquilla mundial y se instaló como el sexto filme con mayor recaudación de la historia. Mientras que, para su productora, Sony, la cinta lidera su catálogo en ventas.
El dato no solo entusiasma a los fanáticos, sino que, además, contagió positivamente al papel de Sony. Desde que está en cartelera la película, el papel llegó a acumular un alza cercana a 12% hasta el 21 de agosto y hoy moderó ese avance a 6%.
Sony cotiza en Tokio y en Nueva York a través del "ADR Sony" y se movió en torno a los US$ 24 por título y una capitalización cercana a US$ 141 mil millones.
Una compañía diversificada
Buena parte del éxito de la acción es el reflejo del diversificado modelo de negocios de Sony. Cerca del 36% de sus ingresos proviene de los videojuegos, 17% de la música y 12% del segmento cinematográfico.
"Antes era sinónimo de productos electrónicos de consumo; hoy, sus resultados dependen en gran medida de los videojuegos, la música, las películas y la propiedad intelectual", explicó el head of research de XTB, Ignacio Mieres.
Uno de los principales drivers del negocio es Sony Pictures, que genera ingresos por taquilla, distribución, licencias, streaming y merchandising.
Analistas del mercado señalaron que, si el desempeño de esta filial supera con holgura lo esperado, puede gatillar revisiones al alza en las estimaciones de resultados y, eventualmente, en el guidance de la compañía.
"Para el mercado, lo relevante es cuánto de ese éxito termina convirtiéndose en utilidades, flujo de caja y mayor valor para la propiedad intelectual", explicó el analista de Capitaria, Diego Montalbetti.
Ahora bien, las ganancias por "Spider-Man: Brand New Day" son compartidas. The Walt Disney Company financió cerca de un cuarto de los costos de producción y recibiría aproximadamente un cuarto de las utilidades.
El efecto "arácnido"
Montalbetti ordenó el fenómeno de la película en tres momentos. Antes del estreno; donde los inversionistas transan expectativas y proyecciones de taquilla. Durante la exhibición del filme; cuando comparan el box office efectivo con esas proyecciones. Y finalmente; cuando se valoriza la monetización de la franquicia vía streaming, licencias, videojuegos y catálogo.
El punto de fondo es que más allá del éxito de Spider-Man, Wall Street premió la gran convocatoria que logró en los cines del mundo.
"Wall Street reacciona a la diferencia entre el resultado efectivo y lo que ya estaba incorporado en el precio. Si el mercado esperaba una gran taquilla y la película simplemente cumple, el impacto puede ser reducido", señaló el analista.
El desafío hacia adelante está en la capacidad de Sony de convertir esa franquicia en ingresos recurrentes.
"El éxito de una película no es por sí sola una tesis de inversión. Lo que es mucho más importante es si la empresa puede monetizar sus marcas de manera recurrente, cómo están creciendo sus ingresos y utilidades, cuáles son sus márgenes y a qué precio cotizan sus acciones", dijo Mieres.
Y Montalbetti agregó: "El verdadero efecto Spider-Man para Sony no está solamente en cuánto recauda una película, sino en cuánto valor económico puede generar esa propiedad intelectual para todo el ecosistema".