Con un evento macroeconómico se ha comparado la entrega de resultados del segundo trimestre de la tecnológica estadounidense Nvidia, líder global en diseño de hardware clave para el entrenamiento y desarrollo de modelos de inteligencia artificial; también considerada como la empresa más valiosa del mundo.
Este miércoles se terminó el suspenso. Con todos los ojos del mercado mirando, la firma diseñadora de procesadores gráficos (GPU) y chips –actualmente valorada en cerca de US$ 5 millones de millones– reportó ingresos por US$ 96.200 millones durante este período, desempeño un 106% superior al obtenido en 2025 y un 4,6% por sobre el que actores del mercado anticiparon previamente, un estimado de US$ 92.000 millones.
La gigante, además, sobrepasó expectativas de Wall Street en lo relativo a proyecciones de ventas para el periodo actual, situadas inicialmente en US$ 105.000 millones. Según lo comunicado, hoy Nvidia proyecta ventas por US$ 108.000 millones para este trimestre, con un margen de error del 2%.
La cifra, no obstante, podría no dejar tranquilos a varios inversionistas. Según datos recopilados por Bloomberg, las ventas proyectadas no alcanzarían las estimaciones de aquellos más optimistas, que llegaron a superar los US$ 110.000 millones. Esto, señaló el medio, “aumenta la preocupación de que el gasto de la IA esté a punto de desacelerarse”.
¿Cómo lo vio el mercado?
En un principio, el anuncio de los resultados no dejó conforme al mercado y vino inicialmente de la mano con una baja del 1% en el precio de las acciones en la firma.Sin embargo, una vez iniciado el conference call convocado, estas subieron un 4%.
Este comportamiento inicial fue analizado por analistas internacionales alrededor del mundo.
Los chips que Nvidia diseña “hoy alimentan la mayoría de los principales centros de datos y modelos avanzados de IA en el mundo”, destacó Reuters. Por eso, analizar su desempeño es como tomarle el pulso a cómo está el mercado de la inteligencia artificial.
“La tibia reacción ante unas perspectivas generalmente positivas subraya el escepticismo que rodea el auge de la IA”, destacó Bloomberg. “Tras años de crecimiento vertiginoso, algunos inversionistas se muestran preocupados por una posible burbuja. Los numerosos acuerdos de inversión de Nvidia con empresas del sector de la IA también han suscitado temores de que estos acuerdos circulares dejen al sector en una posición más precaria”, añadió el medio.
Lo anterior se refiere a una cartera de inversiones que la firma ha estado realizando en las compañías que compran sus productos: chips, GPUs y sistemas. Por ejemplo, Open IA, Anthropic y proveedores de capacidad de cómputo o neo-clouds.
En este sentido, “incluso un crecimiento extraordinario puede no satisfacer a los inversionistas a medida que se intensifica el escrutinio del gasto en la IA y su financiamiento”, aseguró Jacob Bourne, analista de Emarketer en una nota citada por Bloomberg.
Los centros de datos
“La IA ha alcanzado un punto de inflexión”, expresó el director ejecutivo y fundador de la firma, Jensen Huang, al comunicar los resultados. “Está realizando un trabajo útil. Sus tokens (componentes) son productivos y rentables. Ahora, la computación genera ingresos”.
Por el lado de la demanda, aseguró que esta “se está acelerando”. “El desarrollo de la infraestructura de IA está a toda máquina. Vera Rubin (su más reciente línea de chips), ahora en plena producción, fue diseñada precisamente para impulsar este momento”, añadió.
En el caso de sus centros de datos, Nvidia reportó ingresos por US$ 89.000 millones, un 18% más que en el trimestre anterior y un 117% más que hace un año. Según Bloomberg, gran parte de dichas ventas provinieron de empresas como Amazon y Alphabet.