Aunque de manera más desapercibida, uno de los protagonistas de la ley de reconstrucción nacional impulsada por el gobierno es el concepto de economía digital.
Esto, puesto que una de las iniciativas que se pondrán en marcha apenas se publique el articulado en el Diario Oficial establece un crédito tributario al empleo focalizado justamente en empresas que exporten “servicios de conocimiento” asociados a este tipo de economía.
En lo concreto, el escrito votado contempla la entrega de un crédito del 15% sobre las remuneraciones asociadas a la actividad exportada por las respectivas firmas, el que se imputará contra el impuesto de primera categoría, con un tope de UTM 75 por trabajador. En caso de aquellos que estén en regiones, el crédito asciende a un 20%.
Ante lo abstracto que a primera vista podría parecer el concepto que inspira este artículo, Cristóbal Aninat, head of Government Relations en Mercado Libre para Chile y la región andina, demarcó la cancha en conversación con DF y definió economía digital como “todos los sectores de la economía que se apalancan significativamente en tecnología digital”.
En el caso de Mercado Libre, cuya matriz de operación es el software, el ejecutivo aseguró que ven con buenos ojos la medida mencionada, puesto que -a su juicio– “manda una señal de que el país reconoce al sector digital como estratégico y, por lo tanto, permite tener una visión de largo plazo para hacer crecer la digitalización de la economía en el país y fomentar las distintas aristas”.
“La oportunidad es gigantesca y países como el nuestro tienen ventajas competitivas para generar un crecimiento acelerado de esta industria”.
El mercado del empleo tecnológico
La exportación de estos denominados “servicios de conocimiento” mueve importantes montos.
“En Argentina, por ejemplo, hablamos de US$ 9.600 millones en exportación, en Chile como US$ 3 mil millones y Uruguay cerca de US$ 1.200 millones”, aseguró Aninat.
Ahora, ¿cómo se ve, en la práctica, esta exportación? El ejecutivo ejemplificó que esta puede representarse a través de cualquier función -por ejemplo, dentro la plataforma de Mercado Pago- que es desarrollada en territorio chileno pero que finalmente es utilizada por un usuario en otro país.
En Mercado Libre, específicamente, cuya presencia está diversificada entre países como Argentina, Colombia o Uruguay, “nosotros tenemos 20 mil desarrolladores de software, de los cuales 900 están aquí. La pregunta que se hacen ahí, entonces, los policy makers, los ministros, es: ‘Oye, ¿cómo hacemos para que los próximos 1.000 trabajadores los contraten en Chile y no en otro país?’”.
Ahí, enfatizó, entra lo que la medida impulsada –desde su perspectiva– persigue: hacer a Chile más competitivo en un mercado laboral globalizado, donde una “fintech chilena puede contratar desarrolladores de Santiago, Temuco, Rancagua, pero también Medellín, Córdoba o India”.
Una mayor demanda de trabajadores tech, analizó Aninat, podría además traer consigo una mayor demanda en formación y estudios de este tipo en Chile, “lo que tiene el potencial de generar una externalidad positiva sobre el resto de la economía: que estos profesionales luego sean contratados en una oficina de abogados, una minera, etc. Lo que finalmente aumenta la productividad del país”, delineó.
El potencial chileno
Mercado Libre viene apostando por Chile desde hace ya un tiempo, aseguró el ejecutivo. Este año, de hecho, la firma está realizando la “mayor inversión de nuestra historia en el país: US$ 750 millones, duplicando nuestra red logística y contratando, de aquí a fin de año, 1.200 nuevos trabajadores”.
En este contexto, afirmó que una medida como el crédito tributario al empleo “refuerza nuestra fe en el país”.
“El ecosistema digital chileno tiene tremendo potencial, el ecosistema fintech y del e-commerce está creciendo muy rápido. Entonces, creemos que una política como esta refuerza las ganas de invertir en Chile”, aventuró.
¿Podría este espíritu replicarse en otras firmas internacionales? “Absolutamente”, aseguró este abogado. “Este tipo de medidas es como levantar la mano y decirle a la industria tecnológica global: Chile es un destino de inversión”.
“La oportunidad es gigantesca y países como el nuestro tienen ventajas competitivas para generar un crecimiento acelerado de esta industria y la prueba está: Mercado Libre ha estado creciendo a altas tasas por los últimos cinco años al menos”, señaló.
La experiencia regional
Esta iniciativa no es totalmente nueva. De hecho, en el seminario anual de Moneda Patria Investment, el mismo ministro Jorge Quiroz aseguró: “Le estamos copiando a Argentina”, país donde desde 2019 rige la denominada Ley de Economía del Conocimiento, que precisamente entrega beneficios impositivos a empresas tecnológicas.
¿El resultado? “Un ecosistema digital vibrante”, describió el ejecutivo, que ha dado paso a que la industria de servicios digitales se convierta “en la tercera industria exportadora de Argentina, como lo es la industria del salmón o forestal en Chile”.
¿Podría eso suceder aquí? Aninat planteó: “¿Por qué no? Aquí vemos que están las condiciones, que no se dan todos los todos los momentos, donde perfectamente la industria digital y de exportación de servicios digitales podría transformarse en pilar de la economía, como lo son hoy día estas otras industrias”.