La Fiscalía Nacional Económica (FNE) aprobó la adquisición de control de Compañía Siderúrgica Huachipato por parte de Aceros AZA, dando un paso clave para concretar la asociación entre ambas empresas y avanzar en la reconversión de la histórica siderúrgica de Talcahuano hacia la producción de acero verde.
La operación, anunciada en junio pasado y valorizada en US$ 484 millones, considera la combinación de los activos siderúrgicos de ambas compañías, en una estructura en que AZA tendrá el 85% de la propiedad y el grupo CAP -matriz de la siderúrgica- recibirá un 15% de la sociedad, lo que le permitiría designar a uno de los ocho integrantes de su directorio.
La autorización representa un avance relevante para el proyecto de reactivación industrial de Huachipato, cuyas operaciones siderúrgicas permanecen suspendidas desde septiembre de 2024.
La FNE había iniciado formalmente el análisis de la operación en septiembre de este año, luego de que las partes subsanaran errores y omisiones en los antecedentes presentados durante el proceso de notificación.
La adquisición de control formaba parte de las condiciones necesarias para materializar el acuerdo suscrito entre CAP y Aceros AZA, una sociedad anónima cerrada que produce acero a partir de chatarra ferrosa en una acería semintegrada.
CAP, en tanto, también participa en minería de hierro, infraestructura y en el segmento industrial.
Los detalles de la operación
El acuerdo contempla que CAP reciba una contraprestación total de US$ 130 millones, compuesta por un pago de US$ 25 millones en efectivo, una participación accionaria valorizada en US$ 62,5 millones y un desembolso adicional contingente de US$ 42,5 millones, sujeto al cumplimiento de determinados hitos operacionales.
Por su parte, AZA aportará activos valorizados en US$ 354 millones, entre ellos sus plantas productivas de Colina y Renca, además de su red nacional de recolección y procesamiento de chatarra.
La transacción considera una reorganización societaria para integrar activos estratégicos de Huachipato, incluyendo una acería, dos laminadores y 91 hectáreas del complejo industrial, equivalentes a cerca del 20% de su superficie total.
El acuerdo también establece la posibilidad de que CAP aumente su participación hasta un 20% en la empresa combinada, una vez materializado el proyecto de acería eléctrica.
La apuesta por reactivar Huachipato
Uno de los principales objetivos de la asociación es recuperar parte de la capacidad productiva de la siderúrgica, pero bajo un modelo distinto al que operaba antes de su paralización.
En lugar del proceso tradicional basado en mineral de hierro y altos hornos, el proyecto contempla utilizar chatarra ferrosa como materia prima y tecnología de hornos eléctricos, con el propósito de reducir la huella de carbono de la producción.
La iniciativa se desarrollaría en dos etapas. En la primera, AZA utilizará la capacidad de laminación existente en Huachipato, con una producción estimada de 200 mil toneladas anuales.
Posteriormente, y dependiendo de las condiciones de mercado, las compañías evaluarán la construcción de una nueva acería eléctrica, que podría requerir una inversión cercana a US$ 250 millones.
La asociación forma parte del plan de reconversión que CAP impulsa en los terrenos de Huachipato, que contempla cuatro distritos de desarrollo: industrial, logístico-portuario, de innovación e inmobiliario.
El proyecto siderúrgico constituye una de las principales iniciativas de ese proceso, que busca recuperar actividad productiva en el complejo de Talcahuano y generar nuevas oportunidades económicas en la Región del Biobío.