Luego de que Estados Unidos destruyera cinco petroleros iraníes como respuesta a los ataques de la Guardia Revolucionaria de Irán con misiles balísticos contra un buque de guerra norteamericano, el petróleo Brent –referencia internacional– subió 3,4% hasta los US$ 101,21 por barril, el precio de cierre más alto desde el 22 de mayo. En tanto, el WTI avanzó 3,3% a US$ 96,05.
De esta forma, el crudo Brent estaría acumulando un aumento superior al 8% durante septiembre, con la intensificación de los enfrentamientos entre EEUU e Irán.
La reactivación de la demanda petrolera de China, que se había mantenido en pausa, es otro punto clave que se suma a la presión sobre los precios de la energía y, según consignó Bloomberg, los indicadores del mercado alcanzaron máximos de varias semanas.
US$ 101 fue el precio de cierre del barril de Brent, tras subir 3,4% ante la más reciente escalada entre EEUU e Irán.
“El camino de menor resistencia apunta a un avance sólido y sostenido a medida que la guerra entra en su séptimo mes”, señaló Darrell Fletcher, director gerente de materias primas de Bannockburn Capital Markets. “El panorama fundamental sigue siendo alcista, con los inventarios y las reservas globales deteriorándose. Siguiendo el patrón habitual, EEUU e Irán continúan con sus contraataques y advertencias”.
El informe de la Administración de Información Energética (EIA) prevé que las reservas de diésel de EEUU marcarán en septiembre su nivel más bajo en dos décadas y su pronóstico de precios indica un alza del 14% para el último trimestre de 2026, hasta los US$ 5,55 por galón.
Este nuevo recrudecimiento de la guerra, con su consecuente alza del petróleo, se convirtieron, además, en un nuevo riesgo político para el Partido Republicano del Presidente Trump de cara a las elecciones de mitad de mandato que se realizarán en noviembre.
Suben las bencinas
En este escenario, los combustibles en Chile registrarán más aumentos. La Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) informó que se estiman nuevas alzas en los precios de combustibles a partir de este jueves 10 de septiembre.
Los valores aumentarán en $ 35 por litro promedio para la gasolina de 93 y de 97 octanos. Aunque el kerosene no tendrá cambios en su precio, el diésel enfrentará el incremento más pronunciado, subiendo en promedio $ 89 por litro, cifra por debajo de las estimaciones que apuntaban a un aumento de $ 100.
Así, esta sería la tercera alza consecutiva luego de que en agosto las gasolinas subieran $ 37 en promedio por litro, frente al aumento anterior de $ 97,3 en promedio para el diésel.