En un encuentro privado organizado por el Centro de Investigación en Empresa y Sociedad (CIES) de la Universidad del Desarrollo, el exasesor del Presidente estadounidense Ronald Reagan, Arthur Laffer, compartió este martes con exministros de Estado y economistas del ambiente local, como Carlos Cáceres, Rolf Lüders, Cristián Larroulet e Ignacio Briones, entre otros.
Asimismo, el economista sostuvo reuniones con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz; y con la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC).
Durante la actividad del CIES, Laffer, quien es reconocido a nivel mundial por sus aportes a la economía de la oferta y por el desarrollo de la Curva de Laffer, abordó temas de recortes de impuestos y políticas de comercio exterior.
A la hora de hablar de política comercial, su afinidad por el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se hizo evidente. Definiéndose a sí mismo como un “amante” del libre comercio, Laffer explicó que igualmente hay ciertos límites. Para ilustrar ese planteamiento, aclaró que nunca le vendería armas nucleares a Kim Jong Un.
Al ser consultado sobre los aranceles de 12,5% que EEUU impuso a distintos productos chilenos –entre ellos el salmón, algunas frutas y el vino– como parte de la investigación que realizó la Oficina del Representante Comercial de EEUU (USTR) a 60 economías bajo la Sección 301, relacionada a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso, Laffer estimó que Trump “ama Chile” y que es bueno “tomarlo en serio, pero no literalmente”.

Exministros de Estado y economistas escucharon a Laffer.
Agregó, a su vez, que no le sorprendería si, una vez terminado el segundo mandato de Trump, la Corte Suprema de EEUU decidiera revertir los aranceles impuestos y trabajar para impedir que futuros presidentes utilicen las tarifas como herramientas políticas.
Sobre las intenciones de Trump de atraer inversiones extranjeras y, a la vez, no acumular un déficit comercial, Laffer dijo que no puede defender todo lo que dice el mandatario.
“Como sabe cualquier contador, eso no se puede hacer. Si trasladas una fábrica de México a Colorado, al cruzar la frontera de EEUU se convierte en una importación estadounidense, en un déficit comercial de EEUU”, señaló.
“Me parece estupendo que los extranjeros obtengan mayores tasas de rendimiento en EEUU. Si obtienen tasas de rendimiento más bajas, entonces que no traigan el capital (a EEUU)”, indicó Laffer, quien luego del encuentro asistió a la reunión que tenía agendada con el ministro Quiroz.