El establecimiento por parte de Estados Unidos de aranceles de 12,5% a 60 países del mundo, incluido Chile, sumó este jueves un nuevo capítulo de tensión en el país.
Esta vez el protagonista fue el embajador de la administración de Donald Trump en Santiago, Brandon Judd, quien criticó el tono de quienes -desde el gobierno- han cuestionado los gravámenes, como el ministro de Defensa, Fernando Barros, y su par de Agricultura, Jaime Campos.
Mientras el primero dijo en radio Infinita que la medida “es algo injusto y es algo que nos deja bastante confusos”; el segundo sostuvo el martes que el motivo de las sobretasas -alusivas a posibilidad de trabajo forzoso- eran “la chiva que inventaron para imponernos esta medida”.
“Es muy decepcionante que cuando hay negociaciones en curso, ministros que no tienen nada que ver hagan comentarios, especialmente cuando usan palabras como ‘farsa’”, expresó Judd la mañana de este jueves en el marco de una actividad en la Universidad San Sebastián (USS).
“Es muy decepcionante que cuando hay negociaciones en curso, ministros que no tienen nada que ver hagan comentarios, especialmente cuando usan palabras como ‘farsa’”, dijo Judd.
Pese a las críticas de Campos, Judd recalcó que “tenemos que dejar que esto (las negociaciones) continúe y ver qué sale de esto, pero nada ha finalizado aún”.
El embajador aseguró que los aranceles están amparados por el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Chile y Estados Unidos, vigente desde 2004, y que las sobretasas pueden aplicarse cuando “algunas cosas no concuerdan”.
Sobre este punto, dijo dudar de “si los ministros realmente han leído el tratado de libre comercio”, ya que -en su opinión- “siempre es bueno estar al corriente de lo que el tratado dice”.
“Acá puede haber muchas declaraciones, pero las negociaciones en estas materias las lleva la Cancillería”, expresó el canciller.
Golpear la mesa
Las declaraciones de Judd se conocieron luego de una mañana donde el mismo ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, buscó bajar la tensión en medio de las negociaciones con Estados Unidos para revertir la imposición unilateral de aranceles de 12,5% a productos chilenos por denuncias de “trabajo forzado”.
Sin confrontar los dichos del embajador de la Casa Blanca en Chile, manifestó que “lo importante es que todos queremos lo mismo, que es lo mejor para Chile, por eso hemos abierto un espacio de negociación que está en curso. El embajador ha reconocido eso y lo importante es concentrarnos en conseguir las mejores condiciones”.
El canciller agregó que estamos frente a “una negociación que tenemos que terminar de aquí a agosto, cuando viene gente del USTR (Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos) a Chile y estamos trabajando, producto por producto, para conseguir ampliar lo que ya hemos conseguido que son casi el 60% de los productos”.
El secretario de Estado insistió en que no va a polemizar con el embajador Judd: “No voy a entrar en declaraciones específicas, lo que sí rescato es lo que esta es una negociación que abrimos gracias a la visita que hicimos a Washington semanas atrás, donde el embajador estuvo presente y fue colaborativo”.
Pérez Mackenna planteó que “debemos conseguir las mejores condiciones” y, en esa lógica, agregó que quien “gana no es el que golpea más fuerte la mesa, sino que el que se sienta con la cabeza fría y los números y el respaldo de la industria a negociar punto por punto”.
El titular de Relaciones Exteriores también aprovechó de enviar un mensaje a los ministros Campos y Barros. “Acá puede haber muchas declaraciones, pero las negociaciones en estas materias las lleva la Cancillería y nosotros estamos muy ordenados y tenemos un equipo con gran experiencia con décadas de negociaciones de TLC. Para negociar hay que estar sentados en la mesa”, aseguró.
Finalmente, indicó que más allá de la polémica “estamos en permanente contacto con la embajada y el gobierno de Estados Unidos. Tenemos un diálogo abierto”.
Se restablecen relaciones consulares con Venezuela
El gobierno anunció este jueves el restablecimiento de las relaciones consulares con la República Bolivariana de Venezuela.
Una declaración conjunta de ambas naciones consignó la creación de una hoja de ruta que permitirá la “normalización progresiva de sus relaciones bilaterales”.
En una primera etapa, ambos países han acordado reactivar las relaciones consulares, como paso inicial hacia la reanudación plena de los vínculos bilaterales y con el propósito de asegurar la protección y los servicios consulares en favor de sus connacionales que residen en ambos países.
El Presidente José Antonio Kast agradeció la labor de Cancillería, así como “la disposición de la Presidenta encargada, Delcy Rodríguez”.
Además, reveló que este nuevo proceso permitirá abordar desafíos “que hablan de seguridad, de migración y de desarrollo económico”.
Según el comunicado, el proceso será fundamentado en “el diálogo constructivo”, bajo los principios de “respeto mutuo, de reciprocidad y el absoluto apego a las normas del Derecho Internacional”.