Economía
EEUU pone en consulta nuevos aranceles a manufacturas vinculadas al cobre
La propuesta del Departamento de Comercio de EEUU no modifica por ahora el tratamiento del cobre refinado ni del cobre a granel.
Los cables conductores eléctricos figuran entre las manufacturas vinculadas al cobre que EEUU evalúa incorporar a los aranceles de la Sección 232.
El gobierno de Donald Trump abrió un nuevo frente en su política arancelaria. La Oficina de Industria y Seguridad (BIS, por su sigla en inglés), dependiente del Departamento de Comercio de Estados Unidos, publicó el viernes 6 de agosto una propuesta para incorporar 14 nuevas categorías de productos manufacturados al régimen de aranceles que Washington mantiene sobre derivados de cobre, acero y aluminio.
La iniciativa está sometida a comentarios públicos hasta el 27 de agosto, por lo que las nuevas tarifas todavía no están vigentes ni tienen una fecha de aplicación definida.
Entre las categorías más vinculadas al cobre figuran ciertos cables conductores eléctricos, instrumentos musicales de viento de latón y sus partes, además de componentes de máquinas de soldadura. La lista incluye también productos asociados al acero y aluminio, como extintores, partes de intercambiadores de calor, equipos hidráulicos, grúas y distintos tipos de remolques.
Si son incorporados al régimen, la mayoría de estos bienes quedaría sujeta a un arancel de 25%, aunque el Departamento de Comercio propone tasas diferentes para algunas categorías. La medida, sin embargo, no incorpora nuevos gravámenes al cobre refinado ni al cobre a granel. Su alcance se concentra en los códigos aduaneros correspondientes a los productos manufacturados especificados en el aviso.
El proceso se enmarca en la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, mecanismo que permite a EEUU restringir importaciones cuando considera que estas amenazan su seguridad nacional. En este caso, el BIS sostiene que las importaciones de los productos propuestos, por su contenido de cobre, acero o aluminio, podrían socavar los objetivos de las medidas adoptadas para proteger la base industrial estadounidense. La facultad para ampliar los aranceles a nuevos derivados fue reforzada por una proclamación de Trump del 2 de abril de 2026.
El anuncio se produce en medio de una renovada arremetida arancelaria de la administración Trump. El 23 de julio, menos de tres semanas antes de esta consulta, el Presidente ordenó imponer nuevos aranceles bajo la Sección 301 a economías que, según Washington, no prohíben o no hacen cumplir adecuadamente la prohibición de importar bienes producidos con trabajo forzoso. Chile está entre los países incluidos en esas investigaciones.